El súbito impulso de la divisa marginal empujó al Gobierno a considerar estrategias un tanto más ortodoxas para desalentar su demanda. Ayer, por ejemplo, se empezaron a notar subas en el "call money" y en las tasas de interés de la licitación de Letras y Notas.
Las necesidades de pesos de empresas y público encontró su punto más alto a finales de diciembre, en medio del pago de aguinaldos, los bonus y las fiestas de fin de año. Pero ahora la plaza tendrá un excedente de $ 16.000 millones, según cálculos del mercado, que de no ser absorbidos, se podrían trasladar a los precios y el "blue", cóctel fulminante para las atribuladas reservas de la Nación.
Es por ello que el Banco Central decidió convalidar un alza de 180 puntos básicos en las Lebac (17,82% y 17,99% para los plazos de 78 y 91 días). Así consiguió aspirar $ 2.000 millones en la jornada. La tasa interbancaria para préstamos de cortísimo plazo cerró en tanto, entre el 15 y el 16 por ciento.
Sin embargo, el dólar paralelo no acusó recibo, trepando 16 centavos a $ 10,88 para la compra y a $ 10,93 para la venta. A pesar de que la demanda de turistas sigue siendo sostenida, es la devaluación en torno al 3 por ciento en el año la que atrae especuladores hacia los circuitos informales.
El billete que se consigue en las casas de cambio también prosiguió con su recorrido alcista con otro ascenso de un centavo y medio para finalizar en los $ 6,715. Por lo tanto, la paridad entre ambos mercados se acomodó holgadamente por encima del 60 por ciento.
En la franja mayorista, se festejó el tan ansiado retorno de los exportadores, a quince minutos de terminar la rueda. Hasta ese instante, el encargado de inyectar divisas a la plaza había sido el Banco Nación. De esta manera, la mesa de dinero del Central se alzó con u$s 50 millones luego de varias sesiones en rojo. Se operaron u$s 245 millones, con la moneda norteamericana convalidando un valor de $ 6,710.
El dólar "Bolsa", por su parte, emuló la rueda del lunes pero con un pequeño matiz. En vez de intervenir la cotización en pesos de las emisiones dolarizadas, la ANSES se centró en la otra punta: la versión "D" de estos de estos papeles.
El Bonar X que vence en 2017 es el caso más representativo. El AA17 escaló 1,46 por ciento, mientras que el AA17D terminó sin cambios después de una ola compradora del ente previsional. El "MEP" terminó con una mejora del 1,5 por ciento hasta los $ 9,46.
En el Boden 2015, el tipo de cambio implícito fue de $ 9,75, con el bono trepando un 0,61 por ciento. La operatoria para conseguir dólares "blancos" operó u$s 15,5 millones, un récord desde su reinauguración. El promedio desde diciembre se mantenía en el orden de los u$s 6 millones.
Toda la familia de los títulos públicos contabilizó en el mercado de concurrencia un volumen de $ 816,1 millones. La mayoría de las emisiones registraron subas moderadas. Fue el caso de los cupones atados al crecimiento de la economía, que anotaron aumentos de hasta el 1 por ciento, aunque con volúmenes acotados.
Los papeles en pesos que indexan por el CER también lograron impulsos cercanos al 0,50 por ciento. Hoy se publicará por última vez el índice de precios de Guillermo Moreno. El escepticismo del mercado hacia estos bonos continuará hasta febrero, cuando se lance el nuevo IPC. En ese momento habrá que barajar y dar de nuevo.
Del lado de las acciones, la Bolsa porteña padeció una ligera toma de ganancias, focalizada principalmente entre las empresas que acumulan los mejores recorridos. El índice Merval sufrió un suave repliegue del 0,19 por ciento hasta las 5.560,08 unidades.
Las empresas consumieron negocios por $ 51,7 millones con Solvay Indupa liderando los declives con un 7,07 por ciento. En las tomas de ganancias se sumaron Pampa Energía (-1,55%), Grupo Financiero Galicia (-1,21%), e YPF (-1,20%).
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