Japón celebraba sesión festiva hoy y sus mercados no han abierto. Aunque Hong Kong es una de las plazas cambiarias más importantes del mundo, los operadores comentan que la contratación ha caído con claridad, entre otras cosas porque en EEUU tampoco abrían las mesas de renta fija. Así, el dólar se ha anotado un avance sorprendente, superior al que podrían justificar los buenos datos de paro y de balanza comercial del pasado viernes. Por la mañana se pagaba por encima 1,18 unidades por euro. Por la tarde, a 1,1670.
La divisa única se pagaba durante la sesión asiática a 1,18 dólares por unidad, con un máximo diario de 1,1810. Pero poco antes de la apertura de las plazas de la eurozona, la moneda del Banco Central Europeo (BCE) comenzaba su declive, que le llevaba casi de golpe hasta 1,1660 dólares. Poco después, el dólar flaqueaba y permitía que el euro se pagara levemente por debajo de 1,17 unidades.
Un operador español comentaba que la volatilidad se ha acentuado por la falta de referencias en Japón. Sin embargo, el experto comentaba que “se han roto algunos precios que indicaban tendencia alcista a favor del euro generados en septiembre”, subrayando que el mercado tanteaba ahora los 1,1650 dólares por euro. Si mañana, después de un día con una cifra de negocio normal, el billete verde logra apreciarse más allá de dicha cota, el operador prevé un dólar a 1,14 unidades por euro o incluso por debajo.
El cambio oficial del BCE fue de 1,1688 dólares por euro. Respecto al yen quedó en 126,82 unidades por cada divisa única. Desde Inversis Banco destacan que EEUU está acumulando un déficit por cuenta corriente cada vez más grande. Como su economía era atractiva, no le ha resultado complicado financiarse por flujos de capital, señalan. Tanta confianza ha habido en el país en este sentido que incluso en 2001, año de recesión, el dólar estaba en máximos históricos respecto al euro. Los inversores apostaban así por una recuperación relativamente sencilla. Pero en la entidad señalan que aunque las cifras económicas hayan mejorado desde 2002, la inversión foránea no han sido en esta ocasión suficiente para que el dólar pudiera mantenerse frente al euro y especialmente frente a varias las divisas asiáticas.
Además, los bancos centrales de países como Japón, China y otros asiáticos han apoyado la debilidad de sus divisas. Así, los expertos de Inversis afirman que si no hubiese sido por la intervención de los bancos centrales asiáticos, el dólar habría ya bajado hace tiempo. De momento en el G-7 de Dubai estalló una batalla cambiaria entre EEUU y Asia que aún dura.
Desde el BCE, Eugenio Domingo Solans, ha señalado que la revalorización del euro no modificará las previsiones económicas de la zona euro y que la inflación se colocará por debajo del 2% en 2004. En Japón, el yen se pagaba estable, por debajo de 109 unidades por cada dólar. |