LA DECISIÓN DEBERÍA ABLANDAR LAS TENSIONES COMERCIALES ENTRE LOS SOCIOS El Consejo Empresario del Mercosur, integrado por los industriales de ambos países, acordaron encontrarse en la Convención Anual de la UIA en noviembre. A pesar de la guerra comercial desatada entre los fabricantes de electrodomésticos de la Argentina y Brasil, que subió de tono y generó roces entre los gobiernos de ambos países, el último viernes se confirmó una nueva reunión, esta vez en Buenos Aires, del flamante Foro Empresario de Mercosur.
El Foro, que agrupa a una veintena de los empresarios de la Argentina y de Brasil, se reunirá en la bonaerense ciudad de Pilar el próximo 24 de noviembre en el ámbito de la Convención Anual de la Unión Industrial (UIA). El objetivo es pulir las asimetrías que se generan en el intercambio e integrarse para comercializar en un futuro productos con la marca Mercosur.
Entre los asistentes estarán Alberto Álvarez Gaiani (presidente de la UIA), Luis Pagani (Arcor); Paolo Rocca (Grupo Techint); Juan Manuel Forn (Molinos) y José Ignacio de Mendiguren en representación de la industria textil. Por Brasil asistirán Paulo Skaff, titular de la influyente Federación de Industrias del estado de San Pablo (Fiesp); Roberto Setúbal (Banco Itaú), y Benjamín Steinbruch (Compañía Siderúrgica Nacional). Pero además de las presencias empresarias a la convención de la UIA asistirá el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el canciller de Brasil, Celso Amorim.
De todos modos, la confirmación de los funcionarios y de los empresarios brasileños parece chocar con la realidad que vive hoy el comercio entre la Argentina y Brasil. De hecho, los 8.000 lavarropas brasileños varados en la Aduana seguirán sin ingresar al mercado local hasta no contar con la licencia que los habilita y que debe entregar la Secretaría de Industria. Además, seguirán vigentes los cupos a la importación de heladeras y cocinas, al tiempo que tampoco se dará de baja el arancel de 21% que se cobra al ingreso de los televisores fabricados en la Zona Franca de Manaos.
"El Gobierno no va a ceder a la presión de Brasil. Si hay mercadería varada en la Aduana es porque los fabricantes brasileños la despacharon después que entraron a regir las licencias no automáticas, y por lo tanto deben esperar la autorización", dijo una fuente de Economía.
El enojo de Brasil –el ministro de Industria de ese país, Luiz Furlan, dijo que "Brasil no seguirá tolerando las barreras comerciales que impone la Argentina– no es tanto por las licencias no automáticas que rigen para el ingreso de lavarropas. Un ejemplo de ello es que tal barrera paraarancelaria también tiene varados otros 12.000 lavarropas fabricados en terceros países.
La presión del gobierno de Lula da Silva, en realidad, viene por el lado de los cupos a las heladeras. Desde que se acordaron las cuotas entre los fabricantes de ambos países –18.160 unidades mensuales hasta diciembre–, Brasil, que exportaba el 95% de las heladeras que compraba la Argentina pasó a atender el 84% de esa demanda. El resto, la Argentina, lo compra de otros destinos, como Chile y México.
Ahora, el Consejo Empresario del Mercosur parece tener una buena oportunidad para acercar las partes y tratar de resolver el problema. Si esto no sucede, podría comenzar a convertirse en otro sello de goma de los tantos que tiene el Mercosur. |