Ayer, por primera vez en mucho tiempo, el Banco Central decidió no
intervenir en el mercado, por lo que el dólar oficial escaló 24
centavos; el blue pasó los $ 12; temen un aumento de los precios
"Los que pretendan ganar plata a costa de una devaluación que tenga
que pagar el pueblo van a tener que esperar a otro gobierno", decía en
un acto público hace menos de un año la presidenta Cristina Kirchner. La realidad es que ayer el Gobierno se apartó de esa premisa. En apenas horas, el Banco Central (BCRA) dejó que el dólar oficial trepara casi 24 centavos, a $ 7,14, y dio lugar a la depreciación diaria del peso más alta desde 2002 .
En la City, el fuerte salto del oficial provocó
desconcierto. A diferencia de lo que venía sucediendo desde hacía
tiempo, el Central no vendió dólares para contener la demanda. Hacia el
cierre, cuando empresas y bancos notaron la falta de dólares, en la
plaza formal la divisa trepó casi 12 centavos. Los analistas temen que
se traslade a los precios.
En el circuito paralelo, entretanto, avanzó a $ 12,07
(1,7% más que el día anterior). De todos modos, según los cambistas era
difícil encontrar un precio de referencia.
"El Central cambió lo que venía haciendo -opinó
Francisco Gismondi, ex economista jefe del BCRA-. Como no pueden bajar
el blue, quieren correr más rápido con el oficial, para que la brecha no
crezca, y además evitan perder tantas reservas." Hasta ahora, el BCRA convalidaba devaluaciones graduales, que no
superaban los cinco centavos diarios. Muchos economistas criticaban esa
estrategia, al considerar que sólo contribuía a exacerbar el déficit
cambiario: los importadores tenían más alicientes para anticipar sus
compras de divisas, porque preveían que más tarde les sería más caro,
mientras que los exportadores retenían sus ventas a la espera de mejores
precios. El resultado fue que este mes el BCRA tuvo que ceder US$ 1156
millones de reservas (ayer cerraron en US$ 29.443 millones), y el cambio
oficial perdió 10%, lo que arroja un ritmo anualizado de devaluación de
375%.
El problema, advierten ahora, es que una devaluación
más abrupta podría tener fuerte incidencia sobre el resto de los precios
de la economía, si no va acompañada por un plan económico integral que
incluya una corrección del déficit público y, por ende, una menor
emisión de pesos por parte del BCRA.
"La corrección cambiaria llega tarde, pero es natural,
y, a estas alturas, casi inevitable", dijo a LA NACION Eduardo
Levy-Yeyati, director de la consultora Elypsis. "Su efecto, en cambio,
dependerá del contexto", aclaró.
Para Levy-Yeyati, con políticas transparentes que
anclen las expectativas de precios y salarios, al eliminarse la
sobreapreciación del peso, mejorarían la balanza de pagos y la
actividad, y se recortaría la especulación financiera. Sin embargo,
aseveró, "sin un programa monetario explícito y con un Ministerio de
Economía desorientado y asustado, se corre el riesgo de que alimente la
inflación y el atesoramiento de divisas, reduciendo su impacto sobre la
competitividad y frenando la demanda doméstica".
Hasta ayer, no obstante, el jefe de Gabinete, Jorge
Capitanich, deslizó que el Gobierno estaba pensando en medidas para
contener la avanzada del dólar paralelo -el único al que accede
libremente cualquier inversor-, pero no dio detalles al respecto.
Simplemente volvió a cargar contra los medios por publicar el valor del
billete blue, y aseguró que "estas transacciones ilegales se hacen con
un objetivo determinado, que es generar un mecanismo de depreciación de
la moneda para comprar bienes muebles e inmuebles a precio de remate,
que es afectar la riqueza de todos los argentinos".
Un economista ligado al Gobierno, en tanto, confió a LA
NACION que la idea del Central sería seguir devaluando hasta que
empiece la temporada de liquidación de divisas de la cosecha. "Me
imagino un tipo de cambio más arriba. Una vez que lleguen los dólares de
la cosecha, ahí levantar la tasa de interés y planchar el dólar unos
meses", señaló. "Un cambio más alto y mejores tasas en pesos van a
incentivar a que los exportadores liquiden. Al mismo tiempo, no se puede
seguir perdiendo reservas. Y el Central, devaluando progresivamente, se
había vuelto muy previsible. Está bien que se haya corrido", opinó.
El Banco Central ya empezó en enero a subir la tasa de
interés en pesos del sistema. Sin embargo, plazos fijos que pagan cerca
del 25% anual, frente a una tasa de devaluación que supera el 300%
anual, el costo de oportunidad de estar invertido en pesos es todavía
importante.
Mientras deja correr el dólar en el circuito oficial,
desde el Central también especulan con mantener a raya la cotización del
paralelo, entre las intervenciones en el mercado bursátil (aunque ayer
también las evitaron) y reduciendo, en lo posible, la cantidad de pesos
en circulación, para restarle combustible al billete.
El ex presidente del BCRA Rodolfo Rossi opina, no obstante, que el
valor del dólar paralelo refleja hoy la situación política y económica y
la falta de un plan coordinado. "Habría que tomar algunas medidas, que
no son fáciles, para despejar esta incertidumbre que existe en el
mercado. Pero no creo que las tomen. La falta de liderazgo político y
económico es la peor de las circunstancias. Si dejan la situación
actual, no podemos dejar de pensar que el dólar alcance los 15
próximamente", aseguró a LA NACION. Y, para el economista, el gran
perdedor al final del camino será el trabajador. "El desenlace se dará a
través de los precios, y de los salarios, que no van a poder subir.
Porque el valor del dólar lidera en general los precios internos."
Hoy, afirman en la City, la nueva estrategia del BCRA
quedará puesta a prueba. Todo indica que no será una jornada fácil. Por
lo pronto, los bancos que ayer pusieron sus dólares para satisfacer la
demanda de importadores (más de US$ 90 millones) buscarán recuperarlos.
Y, de no aparecer el Central, no descartan que dólar busque romper
nuevas barreras.
Capitanich, duro contra el blue
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich,
volvió a relacionar la compraventa de dólares en el mercado paralelo
con "acciones vinculadas al narcotráfico y al lavado de dinero", y
advirtió: "Todo lo ilegal lo combatiremos con la ley". Además, criticó:
"Muchos se empecinan en publicar y transmitir un mercado no
transparente".
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