El dólar se acercó más que nunca a sus mínimos históricos frente al euro después de que una probable huelga en el sector petrolero noruego hiciera saltar las alarmas de los mercados. Mientras, el euro se veía fortalecido por el buen dato de confianza empresarial en Alemania y las palabras de apoyo a la divisa del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi. El yen también aprovechó la circunstancia y se situó en máximos de los últimos seis meses. La subida experimentada a primera hora por los precios del petróleo llevó al dólar a cotizar por encima de 1,28 unidades por euro. Los expertos consideran que el repunte excesivo de los precios del crudo podrían provocar un impacto negativo en la recuperación de la economía mundial y también en la economía de EE UU.
Si bien la subida del precio del petróleo llevó al dólar a perder más de un 1% frente al euro, también la moneda única se vio reforzada por los datos de confianza empresarial en Alemania, facilitados por el instituto IFO. El repunte durante el último mes sorprendió gratamente a unos inversores que manejaban previsiones justamente en sentido contrario.
Además, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, se manifestó a favor de un euro fuerte, con lo que se unía a varios miembros del consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), que la pasada semana se expresaron en el mismo sentido. Atrás parecen haber quedado los tiempos en los que la escalada alcista del euro fue el detonante de un fuerte debate en el seno del organismo emisor por la consideración de que la subida de la moneda única ponía en peligro las exportaciones europeas y, por lo tanto, la recuperación económica.
Mientras, Barclays se unió al grupo de bancos de inversión que han rebajado sus previsiones sobre la cotización del dólar. UBS y Lehman Brothers ya revisaron a la baja sus estimaciones sobre el billete verde a lo largo de la semana pasada.
El euro llegó a cotizar en 1,2836 dólares. Posteriormente, los precios del petróleo descendieron tras el llamamiento del Gobierno noruego a que los trabajadores del sector se hagan cargo de la situación. El dólar logró enjugar sus pérdidas y situarse de nuevo por debajo de 1,28 unidades por euro.
Mientras, el yen se situaba por debajo de 107 unidades por dólar, lo que supone sus máximos de los últimos seis meses. El ministro japonés de Finanzas ya advirtió la semana pasada que el Banco de Japón podría empezar a intervenir si el yen comienza a repuntar de forma peligrosa.