Tensa quietud. 12.02 del mediodía. Dos horas habían pasado desde la apertura del mercado y, con un dólar que en las pantallas marcaba $ 7,50, no había quién se animara a vender.
12.13. El mercado seguía virtualmente paralizado. El dólar había escalado a $ 7,60, y el Banco Central seguía sin participar.
12.23. La divisa toca los $ 8 para la venta y aparece alguna oferta. Lejos estaba de satisfacer la demanda de importadores y bancos.
12.26. El dólar siguió escalando. L as pantallas marcaban casi $ 8,40 para la venta.
12.40. Alarma. El Central salió por primera vez a vender dólares a $ 8.
En apenas 38 minutos, el Banco Central convalidó ayer una devaluación de 12%, la más alta desde que el país abandonó la convertibilidad. En el peor momento del día, el presidente de la autoridad monetaria, Juan Carlos Fábrega, se comunicó personalmente con varios banqueros y les pidió colaboración.
Después de haber dejado que el tipo de cambio se deslizara 24 centavos el miércoles, el BCRA terminó ayer a las 15 marcando un dólar de $ 7,75 en el mercado mayorista, donde operan los bancos, y de $ 8,01 en las pizarras de la City porteña. A diferencia de la rueda anterior, vendió ayer dólares para contener la estampida del cambio oficial, lo que le costó otros US$ 100 millones de sus reservas, que terminaron en US$29.263 millones, US$ 180 millones por debajo del miércoles, por pagos de obligaciones al exterior. "Cuando se entendió que el precio del dólar no era el adecuado, intervinimos", explicaron en el BCRA.
Pero, en el mercado, esa participación, lejos de aplacar el nerviosismo, provocó confusión. Sobre todo después de que, a primera hora de la mañana, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijera que no era el Gobierno el que estaba induciendo la devaluación, sino que era "la libre oferta y demanda de divisas la que se expresó en el mercado".
"No se entiende para qué vendió sobre todo US$ 1,5 millones a último minuto, para dejar al dólar en $ 7,75. Todo el día había estado operándose el dólar a $ 8. Sólo terminó agrandando la brecha con el blue que tanto se había preocupado por achicar", dijo el responsable de cambios de un banco de primera línea.
El paralelo, de hecho, siguió probando nuevos máximos. Cerró en $ 13,10, un peso por encima de la jornada anterior, y quedó a 69% del oficial, exactamente la misma diferencia que tenía un día antes. En la City, algunos cambistas especulaban incluso con que el paralelo podría haber escalado más, de no ser porque muchos estaban "con miedo" a operar.
La intervención de ayer, después de que el dólar hubiera tocado ya los $ 8,40, dejó además la sensación entre los operadores de que la depreciación del tipo de cambio estaba lejos de haberse terminado con la devaluación del 29% que acumula el peso desde que asumió el nuevo equipo económico. "Me da la sensación de que no tienen tan claro qué van a hacer, por lo menos es la imagen que dan", dijo María Castiglioni, de la consultora C&T Asesores Económicos. "Creo que la suba fuerte del dólar oficial en otras circunstancias podría servir, pero, con la suba del blue, que va casi a la par, el mercado muestra que espera más, que no alcanza. La expectativa de devaluación no se cortó y, por ejemplo, el exportador sigue reteniendo lo más que puede. Desde el punto de vista técnico, el tipo de cambio este no está mal. Pero la pregunta es si llegamos al final de la devaluación o éste es el principio", advirtió.
Según un informe de la consultora AMF, la paridad actual del peso-dólar ya es superior a la del trienio 2011-13, con lo que el BCRA estaría revirtiendo los efectos de un período caracterizado por la persistente apreciación real de la moneda doméstica frente al dólar. "Sin embargo -aclara-, aún resultan distantes los estándares de ejercicios anteriores a 2010, períodos en los que el poder adquisitivo del dólar resultó de hasta 70% superior al actual." Como objetivo más cercano, dice, "las fuerzas de oferentes y demandantes conjuntamente con el poder regulador del BCRA podrían colocar la paridad en torno a $ 10, niveles cercanos a los de 2008/09".
No ha de extrañar, así, que en los próximos días la oferta de divisas de exportadores siga limitada, mientras los importadores exigen naturalmente a diario unos US$ 200 millones para saldar sus compras.
Otra preocupación pasa por el impacto que la devaluación tendrá sobre los precios y la actividad económica. En los bancos, de hecho, muchos descuentan que el BCRA habilitará una suba de tasas de interés de por lo menos 500 o 600 puntos en el cortísimo plazo, para contrarrestar los incentivos que tienen quienes están en pesos de volcarse al dólar. "Lo que veo es que el Gobierno está en territorios a los que no quería llegar", resumió Rodrigo Álvarez, director de Analytica.
LA AFIP BUSCÓ CUEVAS EN TRES PISOS DE LA BOLSA
Unos 20 agentes de la AFIP fueron ayer a la Bolsa de Comercio, en lo que se supone que era un operativo para amedrentar las operaciones en las cuevas de la City. "Se concentraron en el 3°, 4° y 5° piso de la Bolsa, que es donde están las oficinas que la institución alquila a terceros. Decían que venían para reconfirmar las actividades que estaban declaradas, pero no tenían una orden de allanamiento, con lo cual fue una cosa cordial", confió una fuente dentro de la Bolsa. "En ningún momento se suspendieron las actividades. Se supone que buscaban actividad cambiaria ilegal, o alguna otra cosa que no sabemos", deslizó.