• Cerró ayer en u$s 91. • Igual arroja dudas. • En lo que va de enero los bonos ya acumulan una caída superior al 10%.
Juan Carlos Fábrega
Los bonos sufrieron otra jornada de fuertes ventas, generando una nueva caída
de los precios. Las mermas fueron generalizadas tanto para los títulos
soberanos como para las emisiones provinciales y corporativas. Moody's,
por otra parte, salió a advertir que la devaluación es un "evento
crediticio negativo", especialmente para las compañías endeudadas en
dólares que tienen ingresos en pesos (ver pág. 3).
El riesgo-país
ya había superado los 1.000 puntos básicos el viernes, un nivel que no
se veía desde principios de octubre. En realidad, este indicador había
caído hasta prácticamente por debajo de los 800 puntos a fines de
diciembre. Pero el deterioro de estas últimas semanas es notable, en
paralelo con la devaluación y con las pérdidas de reservas de la entidad
que dirige Juan Carlos Fábrega.
La ola de ventas refleja sobre
todo la volatilidad de lo que está sucediendo en materia financiera y
cambiaria. Pero también empieza a tener un componente relacionado con
la verdadera capacidad de pago que tiene el Gobierno. Con una pérdida de
reservas mayor que los u$s 1.500 millones en lo que va de enero y con
una caída diaria que supera los u$s 100 millones, la gran incógnita es
cuánto tiempo más podrá sostenerse esta situación sin poner en riesgo el
futuro pago de los vencimientos que hay por delante.
Todas las deudas
Aquí
entra no sólo la deuda emitida por el Gobierno nacional, sino también
los títulos provinciales y la deuda de las empresas. Todos confluyen al
mercado oficial para hacer frente a los compromisos. La suba del dólar a
$ 8 representa un esfuerzo mayor tanto para las empresas como para las
provincias, que ahora precisan más pesos para adquirir esas divisas.
Esto explica, al menos en parte, por qué también sufrieron este tipo de
títulos, más allá de la caída que afectó a los soberanos.
El caso
del Boden 2015 es quizás el más emblemático. Había tocado los u$s 100 a
fin de 2013, con lo cual los inversores apostaban sólo a comprar el
cupón del 7% anual hasta su vencimiento. Sin embargo, esa bonanza duró
poco tiempo y ayer llegó a tocar los u$s 88, para volver a cerrar en la
zona de los u$s 91, casi el mismo precio del último viernes. Este bono
era el favorito porque vence en menos de un año y medio, durante el
actual Gobierno. Pero la pérdida de reservas ahora también arroja dudas
respecto de la solvencia para hacer frente al pago de este título, lo
que se refleja en el empinamiento de la tasa. El Bonar X, que vence en
2017, es decir después del actual Gobierno, tampoco encuentra el piso y
ya rinde más del 16% en dólares.
En el panorama actual es
impensable que YPF vuelva a colocar un bono en dólares como lo hizo a
mediados de diciembre, cuando consiguió u$s 500 millones al 9% anual.
Hoy por una colocación similar el mercado le demandaría no menos del
12%.
El mercado local también reflejó la fuerte pérdida de los
bonos, en particular en las especies que cotizan directamente en
dólares. El Bonar X (AA17D) terminó con una pérdida del 3,5%, a u$s 83. Y
el Boden 2015 perdió un 1,6%, a u$s 92,5.
"Los rendimientos son
muy atractivos, pero hoy el mercado se volvió otra vez muy pesimista con
la Argentina ante las dificultades para manejar la crisis. Por eso, la
mayoría está esperando que continúen las caídas para recién después
evaluar los pasos a seguir", explicó un avezado operador de bonos local.
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