La semana pasada el gobierno devaluó 15% la moneda para actualizar el tipo de cambio y estacionarlo cerca de $ 8. La pregunta que queda latente es cuán estable es ese valor. Para los economistas consultados, todavía persiste un atraso del 30% del acumulado desde 2007. O es un valor que no considera la dinámica de la inflación de enero y febrero de este año. Y se coincide en que la mejora en la competitividad no resuelve la falta de demanda por los pesos.
"El salto del tipo de cambio nominal convalidado ex post por el Banco Central (BCRA) es otra consecuencia de la aceleración del deterioro macroeconómico. El rechazo del oficialismo a devaluar a secas quedó sepultado por la realidad", dice un informe de MyS Consultores, al enumerar el atraso acumulado, la mayor inflación y la menor liquidación de dólares.
Según la consultora dirigida por Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo, entre 2007 y 2012 la devaluación había sido del 55% y la inflación, del 173%, por lo que la caída acumulada del tipo de cambio real, del 45%.
En 2013, el BCRA devaluó más del 30% (al acelerarla en diciembre al 5%) acompañando a la inflación real del 28,8%. En balance, "el atraso cambiario estructural se mantuvo casi intacto", explica.
"La devaluación de enero no arregla, pero cambia esa foto", agrega. A fines de enero, la caída acumulada contra 2007 del tipo de cambio real pasa de 45% a 30%, merced a una devaluación nominal del 25% respecto de diciembre, a lo que debe descontarse una inflación mayor al 4% en enero (31% anual).
"Si bien la foto cambió, la película es otra cosa", dicen, porque se preguntan, a partir de un tipo de cambio de $ 8, cuál será la política cambiaria en el mediano plazo: "El abandono de la tablita abrió la compuerta a esta herramienta y pueden venir otras devaluaciones, la inflación no se quedará quieta y el mercado cambiario todavía es una incógnita".
En Empiria Consultores concidieron sobre la importancia de las subas de precios posteriores a la devaluación.
"La devaluación no fue menor, pero hay dudas sobre si la dinámica inflacionaria va a parar o no", dice Pedro Rabasa, director de la consultora. "La dinámica inflacionaria de enero y febrero amenaza que ese valor sea de equilibrio", agrega.
La consultora consideraba que el valor de $ 8 estaba levemente por debajo del equilibrio de principios de año considerando una banda de mas/menos 10%. "Lo dejó cercano a un rango del tipo de cambio de equilibrio que uno podía estimar a inicios de año, pero sin tomar en cuenta la inflación de enero y febrero. Por lo tanto, si la dinámica inflacionaria no afloja, ese $ 8 va a terminar quedando corto", dice Rabasa.
Y observa que el tipo de cambio multilateral actual quedó por debajo de los niveles mínimos alcanzados durante la crisis de 2008-2009, que llevó en ese momento al BCRA a impulsar una devaluación sustancial.
Lo que queda de fondo, más allá de la mejora en el tipo de cambio real es el problema fiscal y monetario.
"A los niveles actuales del dólar, tenemos la competividad de septiembre de 2011, antes del cepo cambiario", dice Luciano Cohan, economista Jefe de Elypsis. "Puede haber algo de atraso todavía, pero los números de comercio exterior y cuenta corriente no son particulamente negativos".
"En términos de competitividad cambiaria es una gran mejora. Pero el problema del dólar es un tema de la cuenta capital y de la confianza en el peso. En ese sentido, la devaluación pudo haberse quedado corta", explica.

