Una nueva resolución de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que trabó el mecanismo para hacerse de dólares a través de la Bolsa precipió ayer una suba de 40 centavos en el blue, que pasó de $ 12,55 a $ 12,95. Si bien el paralelo llegó a tocar los $ 13, cayó cinco puntos porque ninpún operador mayorista convalidó ese precio. En tanto, el precio de compra cerró en $ 12,85.
"El billete sigue pedido y la gente sigue comprando, pese a que ahora los bancos venden. El spread (diferencia entre el precio de compra y el de venta) se está abriendo cada vez más, propio de momentos de incertidumbre", describe un cuevero.
Muchos en la City recordaban ayer a Néstor. "Se puede joder con cualquier cosa, menos con el dólar, solía decir. La canilla se abrió para que gotee pero los que mueven el mercado no tienen acceso", revela un banquero, en alusión al dólar ahorro, que es sólo para las personas físicas y hasta un tope de u$s 2.000 por mes.
Ayer el movimiento es tal que ayer hubo clientes en sucursales que se fueron recién a las cinco de la tarde, luego de haber hecho más de dos horas de fila. Y hubo entidades que se quedaron sin billetes de u$s 100, ya que ante ese faltante sólo entregaban de u$s 50.
Pero lo cierto es que hoy la única forma que tienen las empresas de acceder a la divisa es mediante el dólar Bolsa, al comprar bonos en pesos y venderlos en dólares en el mercado local, que se conoce en la jerga como el MEP (Medio Electrónico de Pago). O a través del contado con liqui, que consiste en la compra de un bono en pesos en la Argentina y venderlo en dólares en una cuenta de los Estados Unidos.
Este mecanismo resulta cada vez más complicado, porque a los agentes bursátiles les están cerrando las cuentas en los bancos de los Estados Unidos, por lo que tienen que tratar de abrir en otras entidades para poder depositar el dinero. Como la Argentina está ligada a la corrupción y al narcotráfico, los bancos prefieren evitar posibles contingencias y están cerrando cuentas a las sociedades de bolsa del país.
Según el ministro de Economía, Axel Kicillof (ahora en el gabinete le dicen John Travolta por su look de patillas y camisas con grandes cuellos de Fiebre de sábado por la noche), en los últimos dos años la operación de comprar bonos en pesos para venderlos en dólares permitió la fuga de más de u$s 15.000 millones.
Ante esto, CNV establece que los agentes deben informar diariamente de sus transacciones (incluso antes del final de día de operaciones) al mercado donde se encuentren registrados, para que el Merval los reenvíe a su vez a la CNV.
"Son controles tras controles, quieren vigilar todo, hasta las más mínimas cosas. El mercado languidece y se espantan los pocos inversores que quedan. Si así piensan en atraer inversores e inversiones pueden esperar sentados", se enoja un agente.
"El problema es que estamos todos asustados por las posibles repercusiones que pueda tener cualquier tipo de operación que no le guste al regulador de turno", se sincera el presidente de otra sociedad de bolsa.
"Si bien es información que ya compartíamos, era en otros plazos. De todos modos, era parte de lo que vamos a tener que informar en el futuro próximo", admiten en la plaza bursátil.


