El dólar logró detener los avances experimentados por el euro en las últimas sesiones aunque el rebote fue poco convincente y los expertos lo achacaron a motivos técnicos. El retroceso de la confianza del consumidor en EE UU se vio compensado por la rebaja en las previsiones de crecimiento en Europa a cargo de Bruselas. El comportamiento del euro se moderó aunque durante las primeras horas de la mañana aún registró avances frente al dólar que llevaron a la moneda única a marcar sus máximos a lo largo del día, en 1,2822 dólares, una cota inferior a la que llegó a registrar ayer la divisa europea, cuando se vio impulsada por el impacto que la subida de los precios del petróleo tuvo en el billete verde.
Sin embargo, las tensiones en el mercado del petróleo se redujeron notablemente, lo que favoreció al dólar para iniciar una leve recuperación frente a la moneda única. Aún así, el billete verde volvió a dar síntomas de debilidad y no fue capaz sino de protagonizar altibajos que mantuvieron su cambio frente al euro en el entorno de las 1,28 unidades.
La única reacción convincente se produjo cuando la Comisión Europea publicó la revisión a la baja de sus previsiones de crecimiento de la zona euro para este año, que descendieron hasta el 2%, tres décimas por debajo de las anteriores cifras facilitadas por el Ejecutivo comunitario. No obstante estas cifras sólo sirvieron para minimizar el efecto de las cifras de confianza del consumidor en EE UU, elaboradas por el Conference Board, que mostró un descenso superior al previsto.
Cerca del cierre de las principales plazas europeas, el dólar lograba avances en torno al 0,4% frente al euro y se situaba muy próximo a sus máximos intradía, 1,2776 unidades por euro.
La debilidad mostrada por el billete verde también quedó de manifiesto en su cruce contra el yen. La divisa nipona volvió a ganar terreno y se consolidó por debajo de 107 unidades por dólar. De momento, hasta los inversores no han llegado serios avisos de que el Banco de Japón vaya a intervenir en el mercado para frenar al yen, aunque los expertos recuerdan que las alarmas podrían saltar si el yen cotiza por debajo de 106 unidades.