La sostenida suba del precio del petróleo –que ayer estuvo cerca de un nuevo récord y luego terminó en baja– generó ajustes en las estrategias de inversión. La expectativa de un menor crecimiento en la economía de Estados Unidos impulsó la caída del dólar e incentivó el posicionamiento en activos de refugio, como el oro y el euro.
La divisa norteamericana acumuló su novena rueda consecutiva en baja y cerró a 1,2804 por euro, apenas un centavo menos que el máximo histórico alcanzado el 18 de febrero pasado. Cuando las expectativas apuntan a un menor crecimiento de la economía de EE.UU., los inversores tienden a desprenderse de los activos en dólares.
El Tesoro norteamericano informó que, en agosto, los extranjeros compraron u$s 59.000 millones en bonos, acciones y otros instrumentos, la cifra más baja de los últimos 10 meses, lo que muestra una caída en la demanda de activos de EE.UU., aunque aún no es lo suficientemente preocupante como para temer dificultades para financiar los abultados déficit que enfrenta el país.
Al mismo tiempo, una encuesta realizada por Bloomberg entre analistas y operadores de todo el mundo, arrojó que el 63% recomendaba vender dólares y comprar euros. La encuesta también indicaba que los operadores esperan una caída del dólar frente al yen, el franco suizo y el dólar australiano. Esta cifra es la más alta de los últimos cinco meses.
Además de la suba del petróleo, los inversores continúan preocupados por los déficit gemelos de Estados Unidos, que suponen una mayor dependencia de capitales extranjeros para financiarlos. El déficit presupuestario alcanzó un record de u$s 412.600 millones para los doce meses culminados el 30 de septiembre.
Rally del oro
En un contexto de riesgo internacional y de menor crecimiento en la economía norteamericana, los inversores buscan activos donde refugiarse, principalmente el oro. El metal se cotizó ayer a 430 dólares la onza, el nivel máximo en los últimos 15 años y similar al que se alcanzó en los días posteriores a los atentados en Madrid, en marzo pasado. "Mientras el petróleo se mantenga elevado, los activos duros, incluyendo el oro, se beneficiarán", señaló Gene Pisasale, analista de Wilmington Trust a Bloomberg. Según la Comisión de Futuros de Commodities de EE.UU. los administradores de hedge funds y los grandes especuladores incrementaron sus compras de oro por quinta semana consecutiva.
Al mismo tiempo, la apreciación del euro frente al dólar hace más barata la compra de oro para quienes tienen la divisa de la Unión Europea, potenciando la demanda desde esa región.
En la Eurozona, cuentan una a favor y una en contra por la apreciación del euro frente al dólar. Por un lado, la fortaleza de su moneda disminuye el impacto de la suba del petróleo en el crecimiento de la región, porque pueden comprar más crudo. "El avance del euro ha sido una forma de protección contra los costos del petróleo", señaló Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea, en una entrevista concedida a Bloomberg. Esta es la noticia positiva.
Por otro lado, la fortaleza del euro es un tema de preocupación para los exportadores de la región, que ven disminuir la competitividad de sus productos, porque son más caros.
Sin embargo, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet se encargó de advertir que si la suba del precio del petróleo continúa, eso también significaría un impacto negativo para el crecimiento de la eurozona, aunque todavía se está lejos de lo que fue la crisis del petróleo en la década del 70.
El temor a un enfriamiento de la economía de Estados Unidos por el precio más alto del petróleo pegó más rápido en el precio de las acciones. El índice Dow Jones, de Wall Street, tuvo ayer una caída marginal de 0,08% a 9.749,99 puntos, pero acumula una merma de 4,35% en lo que va de octubre y de casi 7% en los últimos cuatro meses.
La especulación del mercado es que con precios del crudo por las nubes y la economía de Estados Unidos enfriándose, el precio de los activos de renta variable es más vulnerable a eventos terroristas. Por eso, buscan refugio en el oro y en efectivo, hasta que las incertidumbres empiecen a aclararse.