Esta situación llevó a algunos FCI a acercarse al BCRA en forma informal
para que excluyera los dollar-linked de la norma y los bancos puedan volver a
comprar estos activos, según coincidieron dos fuentes consultadas. Porque
algunos FCI están teniendo problemas de caja para pagar los rescates de los
inversores.
Hablamos con ellos y nos dijeron que están reviendo el tema dentro del
BCRA, para definir a ver si los dollar-linked quedan ahí o no, dijeron en un
fondo afectado.
Voceros del BCRA negaron que hayan recibido alguna inquietud sobre el
tema o que estén analizando excluir los dollar-linked de la norma.
Por lo pronto, los dos bonos de la ciudad de Buenos Aires que vencen
antes de julio perdieron 11,84% (BDC14) y 12,8% (BD2C4) de su valor, tras la
norma que se publicó el miércoles pasado. Y el rendimiento del bono de Nequén
que vence en mayo próximo subió a 42,39%, según el IAMC.
Y los FCI perdieron un 30% de su patrimonio en una semana porque las
ventas de los bancos destruyen los precios y los inversores prefieren irse de
los fondos expuestos a estos activos. Según relevamientos de mercado, se fueron
unos $ 2.200 millones en lo que va del mes en once fondos.
A partir de que el BCRA obliga a los bancos a vender los bonos en
dólares, hubo una movida fuerte de rescates en los FCI. Creo que estos bonos no
tendrían que estar incluidos porque son en pesos, si bien ajustan al dólar, y no
tocan reservas. Y golpea al mercado de crédito, cuyo principal beneficiario es
YPF y las provincias, dijo el director de uno de los fondos afectados. La
conclusión es que en estos diez días le quitaste a las compañías un instrumento
de deuda y a la industria de fondos, un 30% del stock, agregó.
En estos días también se han visto muchas operaciones extrañas, como la
negociación de volúmenes importantes de dollar-linked un día 5 a 10% por encima
del último precio operado y al día siguiente lo contrario, pero donde no todo el
mercado podía participar, según contó un operador.
La salida de inversores y la baja de los precios genera una buena
oportunidad para los emisores -unas veinte empresas y siete provincias- para
comprar los títulos emitidos.
Es el caso de Molinos, que el lunes rescató u$s 4,97 millones nominales
del bono Clase IV, que vencía en enero 2015.
Para el que tiene caja, es una oportunidad de recomprar, explicó un
colocador. Y agregó que es un producto que hoy no tiene mercado, luego de la
devaluación y la suba de las tasas en pesos.
Entre los FCI estiman que en el
segundo semestre el apetito por los dollar-linked volverá cuando vuelvan a subir
las expectativas de devaluación alimentada por la inflación. Pero sólo por los
bonos de corto plazo.

