El bille es como se denomina en la jerga financiera al billete informal, mientras que la caza de brujas es la forma en que la City suele referirse a las inspecciones que lleva a cabo el gobierno en las entidades financieras que operan en el mercado marginal cada vez que el dólar paralelo se va para arriba.
Ayer a las once de la mañana, apenas abrió el mercado oscuro (cierra a las 15.45), hubo un runrún muy fuerte sobre controles en las grandes mesas, que iban a dejar a los corretas (mayoristas del blue) sin poder operar, estableciendo un virtual feriado cambiario que se podría llegar a extender incluso durante la jornada de hoy, hasta que las aguas se calmen.
Estos rumores provocaron una tanda de varias órdenes de compra por u$s 500.000 (en la jerga cuevera se refieren a esta cifra como cinco gambas), que estaban esperando cuál podría llegar a ser el piso del bille para posicionarse en dólares. Además, el contado con liqui es la competencia del paralelo (de hecho, en la jerga se lo llama blue chip), porque no sólo te permite dolarizarte, sino además mandar la plata afuera. Y como el blue chip subió $ 0,08 hasta $ 10,95, eso arrastró al bille, revela un conocedor del ambiente.
¿Qué puede pasar hoy en el mercado? Hay que tener en cuenta que el billete terminó bajando 5 centavos sobre el cierre, porque había llegado a tocar $ 12,15. Por lo tanto, si hoy la Anses o el Central intervienen para hacer bajar el liqui, lo más probable es que el blue termine por abajo de los $ 12. Además, hay que tener en cuenta que anteayer el BCRA salió a secar la plaza vía Lebac y, en lo que va del año, ya absorbió $ 30.000 millones, lo que redujo casi en un 10% el circulante, lo que descomprime la demanda de dólares.
¿Quiénes son los que realizan estas grandes compras? En este negocio esas cosas nunca se preguntan. Lo que reina es la discreción, es la respuesta formal que dan en la City porteña.
De todos modos, El Cronista pudo saber que el perfil del comprador del billete son las constructoras, sindicatos ligados al oficialismo que manejan cajas negras, firmas vinculadas al gobierno nacional y otras que hacen obra pública para la ciudad, que luego mandan esos billetes por cable (como se llama a la transferencia al exterior), y aprovechan en ganarse así el 1%, que es la comisión que están pagando hoy las financieras para quien gire a partir de u$s 50.000 a cuentas en los Estados Unidos o Europa. Pagan un punto porque les cobran 4% a quienes quieren traer plata al país por la vía informal, que lo están utilizando muchas firmas por la subfacturación de exportaciones, que necesitan traer el dinero para pagar sueldos.

