Por MATÍAS BARBERÍA - Desde diciembre a esta parte, el Banco Central (BCRA) expandió la base monetaria a un ritmo menor al del avance de los precios: una contracción del dinero circulante, en términos reales. Hasta el 7 de febrero, la masa monetaria se movía a un ritmo del 20,8% interanual, en comparación con una inflación del orden del 32%. Las variables prueban que el titular de la entidad, Juan Carlos Fábrega, optó por la prudencia monetaria, aunque analistas no se ponen de acuerdo respecto a si esa menor emisión monetaria es sustentable en el tiempo. Desde diciembre pasado, primer mes completo de Fábrega al frente del BCRA, los agregados monetarios se mueven por debajo de la velocidad a la que avanzan los precios. Encontramos que hubo una reacción del BCRA, dada la disparada del blue, allá por diciembre reaccionaron controlando la emisión, dijo Gabriel Zelpo, analista de Elypsis. Diciembre, estacionalmente, es un mes fuertemente expansivo pero si tenés en cuenta que en diciembre de 2012 emitieron $ 40.000 millones la variación interanual se te cae, agregó. Es así que mientras el IPC-Congreso marcaba una variación interanual de los precios del 28,38% en diciembre pasado, la base monetaria se expandía un 23,1%. Al mes siguiente, en enero, la base se expandió 23,59% frente a una inflación (esta vez medida por Elypsis) que se movía 32%. Al 7 de febrero, último dato disponible, la expansión de la base había caído al 20,8%, la cifra más baja desde 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers. Al subir las tasas de interés, el BCRA comenzó a absorber el exceso de liquidez en plaza. En lo que va del año, hasta el 8 de febrero el stock de Lebacs había crecido en $41.000 millones, y el ritmo de crecimiento de la base monetaria se había desacelerado al 21% interanual, analizó Federico Muñoz en un informe. Si esta astringencia monetaria tiene su correlato en esfuerzos de austeridad fiscal que le den sustentabilidad, la inflación no demorará en moderarse, agregó. |