El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió ayer a hablar sobre la eventual reducción de los subsidios al consumo de luz y gas , tema que en los últimos días fue mencionado en varias ocasiones no sólo por el ministro coordinador, sino también por el jefe de Economía, Axel Kicillof. En su habitual conferencia de prensa matutina, Capitanich se mostró a favor de reducir los subsidios del Estado (tienen como finalidad pagar una parte de las importaciones de energía y mantener reducida la factura que pagan los usuarios residenciales, que no alcanza para cubrir el costo de la electricidad y el gas que consumen). Según su criterio, eso le permitiría al Gobierno contar con mayores fondos para intentar recuperar el autoabastecimiento energético. Según Capitanich, "menos subsidios es más ingreso disponible" para que el Estado destine a inversiones energéticas. "El subsidio es un problema de ingreso disponible. Si bajamos el subsidio, tenemos más ingreso disponible", resumió el funcionario. Y agregó que "la discusión de subsidio sí o subsidio no en términos monetarios es poco importante para el usuario final", pero es importante para el Estado porque "genera las condiciones" para la inversión en pos del "autoabastecimiento". "En tanto y en cuanto tengamos más exploración de petróleo y gas, sustituiremos importación de energía", agregó Capitanich. El viernes pasado, Kicillof reconoció que la eventual reducción de los subsidios estaba en estudio. El año pasado, hasta noviembre, según la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), se transfirieron más de $ 110.000 millones en concepto de subsidios. El sector energético se llevó $ 70.375 millones, un 64% del total, a través de Cammesa, la compañía que administra el mercado eléctrico, y la estatal Enarsa. En ambos casos, la enorme mayoría de los fondos se utiliza con el mismo fin: hacer frente a las importaciones de gas y combustibles líquidos. Según cálculos privados, los clientes hogareños sólo pagan un 20% de lo que cuesta producir la electricidad. La discusión por los subsidios, uno de los principales ítems del gasto público del Estado, está presente en el Gobierno desde que Néstor Kirchner era presidente. Se elaboraron planes para disminuir las erogaciones. A fines de 2012, el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, anunciaron una quita que no avanzó. |