El Ibex 35 supera los 8.400 a media rueda y registra un avance del 0,89%. Por su parte, el Dax Xetra gana un 0,87%, hasta 3.963 puntos; el CAC 40, un 0,91%, con lo que cotiza por encima de los 3.700 puntos, y el FTSE 100, un 0,21%, para quedarse en 4.634. El Ibex 35 ronda la zona de los 8.400 puntos a media sesión, al anotarse un avance del 0,89%, y se queda a escasos cuarenta puntos -un 0,5%- de los máximos anuales. Los datos de peticiones semanales de subsidio de desempleo en EE.UU. pueden ser claves para que el índice se decida a atacar la cima de 2004.
Hasta hoy el máximo anual alcanzado por el Ibex fue de 8.444 puntos, sin embargo, el índice se negociaba a media rueda a 8.412 puntos.
Los inversores encontraron en los últimos meses un sinfín de razones para demostrar que el Ibex no pudo superar su marca, algunas de ellas contradictorias: fuertes repuntes del crudo, el temor a una ralentización del crecimiento de los beneficios, el temor a que la Reserva Federal suba demasiado bruscamente los tipos de interés para evitar un recalentamiento excesivo de la economía...
Ayer el petróleo cayó un 5% en Nueva York, la mayor caída en cinco meses, y hoy continúa su descenso, tanto en Europa como en el mercado electrónico estadounidenses. Estos descensos, los avances de ayer en Wall Street, los futuros del S&P 500 en positivo y el mayor avance del Nikkei 225 japonés en tres semanas, avalan de momento la reacción de las bolsas europeas.
A media sesión, el Dax Xetra gana un 0,87%, hasta 3.963 puntos; el CAC 40, un 0,91%, con lo que cotiza por encima de los 3.700 puntos, y el FTSE 100, un 0,21%, para quedarse en 4.634. El índice de la eurozona Euro Stoxx 50 se anota un 1% y se sitúa por encima de los 2.900.
Por valores, la sesión está bastante animada. Repsol cede un 1,15%, tras la salida de Alfonso Cortina de la presidencia, que ayer anunció su dimisión. Su puesto lo ocupará Antoni Brufau, presidente de Gas Natural. El mayor beneficiado de este movimiento es, de momento, Gas Natural que avanza un 2,58% ante una posible fusión con la petrolera española. El sector eléctrico también anda revolucionado, ante la expectativa de que una hipotética fusión entre ambas compañías alimente otras posibles operaciones corporativas en el sector energético: Iberdrola gana un 1,30%; Endesa, un 2,26%; y Unión Fenosa, un 1,71%.
Tan sólo Iberia logra mantener el ritmo de Endesa y Gas Natural y se anota avances superiores al 2%. La aerolínea sube un 2,31%, flanqueada por sus rivales europeas. El sector de aerolíneas comerciales es uno de los principales beneficiados de un descenso del precio del petróleo. El queroseno que utilizan los aviones es un derivado del crudo y supone alrededor del 15% de los costes operativos de la industria.
Arcelor, en cambio, vuelve a ser uno de los valores más penalizados de la sesión. La acerera pierde un 2,74%, después de que el sector de materias primas básicas y las compañías mineras cedan en bloque ante el temor de que una subida de los tipos de interés en China ralenticen excesivamente el crecimiento del país oriental. La demanda china es uno de los principales causantes de la subida de precios de metales y aleaciones como el cobre, el aluminio, el níquel o el acero, lo que ha venido impulsando los beneficios de las compañías del sector.
En Europa, los sectores bursátiles se mueven al son del petróleo. La industria de las aerolíneas es la más beneficiada: la británica Ryanair avanza un 4,19%; la germana Lufthansa, un 2,79%; British Airways, un 2,54%; la nórdica SAS, un 1,98%; y Air France, un 1,78%. En el lado opuesto se encuentran las petroleras: la británica BP cede un 1,4%, la gala Total, un 0,85% y la italiana Eni, un 0,44%. De entre las grandes, tan sólo Royal Dutch se anota ganancias significativas.
La angloholandesa sube más de un 4% al anunciar que dejará de cotizar al mismo tiempo en la Bolsa de Amsterdam -donde cotizaba ahora bajo el nombre de Royal Dutch- y en la de Londres -donde se negociaban los títulos de Shell Transport-. El objetivo es que sus títulos estén listados solamente en la City británica, bajo el nombre de Royal Dutch Shell. Esto hará que los fondos de inversión que replican índices británicos como el FTSE 100 deban comprar más acciones de la compañía para ajustarse a su nueva capitalización bursátil.
Además, Royal Dutch presentó un beneficio ligeramente superior al estimado por el consenso de mercado y un 70% superior al del mismo periodo de 2003. |