Por: Ezequiel Orlando - Tras el retroceso registrado el martes, el Banco Central pudo sumar ayer u$s 17 millones a sus reservas, que quedaron en u$s 27.770 millones. Compró u$s 20 millones en el mercado cambiario y sumó otros u$s 50 millones en el electrónico (MEP). Aunque las operaciones fueron ínfimas, el dólar "blue" tuvo una leve suba hasta los $ 11,80 y el billete oficial ascendió a los $ 7,79.
Liderada por Tenaris y las renovadas tomas de ganancias, la Bolsa cayó un 2,2% a 5.956,59 unidades. Los inversores volvieron a hacerse de liquidez y a aguardar la aparición de datos relevantes antes de volcarse a las compras. Sin embargo, los bonos lograron una leve mejora de la mano de un alza del "contado con liqui" a $ 10,57.
El retroceso de la siderúrgica se sintió más fuerte en Wall Street, donde perdió un 6,8%, mientras que dentro del panel porteño un 4,8%. Esto estuvo fundamentado por la apertura a las importaciones de productos surcoreanos baratos del mercado estadounidense, donde Tenaris acapara el 49% de las ventas. Además, en el mercado local hay menores perspectivas de las ganancias, que se conocerán hoy cuando se difunda el balance a nivel mundial de la compañía para 2013.
También se resintieron los papeles de Edenor (4,9%), Pampa Energía (3,2%) y Comercial del Plata (2,9%). Entre los títulos públicos, el Bonar 2017 ganó el 0,2%, el Boden 2015 un 0,2% y el Par en pesos un 1,7%, mientras que perdió el 0,2% el Discount. El riesgo país subió un 0,8 %, a 980 puntos.
Las minutas de la Reserva Federal se dieron a conocer una hora antes de finalizada la rueda, por lo que tuvieron poco impacto en la Bolsa porteña. La merma del panel líder estuvo amortiguada por la suba del "contado con liquidación", que finalizó la jornada cinco centavos arriba, a $ 10,55, mientras que el dólar MEP retrocedió cuatro centavos a $ 10,26 y mantuvo su tendencia bajista por tener poca demanda. Según coincidieron analistas consultados, el "contado" tocó un piso psicológico el martes cuando alcanzó los $ 10,50 y los inversores se vieron tentados para negociarlo a ese precio. "Pareciera que cada vez que baja a ese valor rebota, porque es muy atractivo para quienes buscan hacerse de divisas", consideró Eduardo Fernández, de Rava Sociedad de Bolsa. Los estrategas de la City porteña procuran siempre esperar a que la cotización baje hasta un mínimo antes de volcarse al mercado, pese a que son conscientes de que las transacciones a ese precio son rentables. Este alza del tipo de cambio implícito resonó en las pizarras de las "cuevas", donde el billete "blue" subió dos centavos a $ 11,80 pese a las ínfimas operaciones.
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