El dólar perdió terreno frente al euro y al yen después de que las cifras de peticiones de subsidios de desempleo en EE UU se elevaran por encima de lo previsto, lo que interrumpió la trayectoria alcista del billete verde, animado tanto por los descensos en el precio del petróleo como por el tono optimista del Libro Beige de la Reserva Federal. Mientras, el yen se situó muy cerca de sus máximos de los últimos seis meses frente al dólar y a punto de situarse por debajo de 106 unidades por dólar, después de que los expertos consideren que la decisión por parte del Gobierno chino de elevar los tipos de interés en el gigante asiático, por vez primera en nueve años, no afectará a las exportaciones niponas, que cuentan con China como uno de sus principales destinos.
Antes de que se conocieran las cifras del paro semanal en EE UU, el dólar prolongaba los avances que mostró ayer frente al euro después de que se publicara el Libro Beige de la Reserva Federal, que constató que la recuperación de la primera economía mundial se mantiene a buen ritmo a pesar de las incertidumbres introducidas por el incremento de los precios del crudo.
Además, el petróleo acumula dos sesiones consecutivas a la baja, después de que el incremento de los inventarios de crudo y gasolina en EE UU llevaran a los inversores a realizar beneficios y despejaran dudas sobre la capacidad de reservas estadounidenses.
Sin embargo, el dólar detuvo su avance frente al euro cuando se situó en el entorno de 1,2650 unidades por cada moneda única. El incremento del paro semanal dejó tocado al dólar, que con extrema facilidad volvió a situarse por encima de 1,27 unidades por euro. El euro llegó a alcanzar un máximo diario de 1,2760 dólares, para llegar al final de la sesión en las principales plazas europeas en el entorno de 1,2745 dólares.
Mientras, los inversores volvieron a apostar por el yen después de que la divisa japonesa se viera obligada a remontar posiciones. La subida de los tipos de interés en China provocó pérdidas en un primer momento para la moneda nipona, ante el temor de que la medida pudiera afectar a las exportaciones del país del sol naciente.