Por BLOOMBERG - Los mercados fronterizos con paridades cambiarias administradas desde Dubái hasta Vietnam atraen a los inversores en acciones que huyen de los problemas actuales de las economías en vías de desarrollo más grandes. Los fondos que compran acciones en los países menos desarrollados tuvieron un ingreso de flujos de u$s 407 millones en las primeras seis semanas de 2014, mientras que se retiraron u$s 21.000 millones de mercados emergentes, indican datos de EPFR Global. Un aumento de 3% del Índice MSCI Frontier Market impulsó este año las acciones al nivel más alto desde 2008 a pesar de que la desaceleración del crecimiento chino y el plan de la Reserva Federal de reducir la compra de bonos jugaron en contra de los países emergentes. Los índices bursátiles de referencia de los Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Vietnam, cuyos bancos centrales controlan las monedas locales, se cuentan este año entre los 10 de mejor desempeño entre los índices de acciones globales que analizó Bloomberg. Mientras los inversores se deshacen de monedas de mercados emergentes como la lira turca, el forint húngaro y el real brasileño, las bolsas de esos países languidecen entre las de peor desempeño del mundo en 2014. La mitad del índice fronterizo MSCI ha fijado la paridad cambiaria en relación con el dólar, dijo Charles Robertson, economista global jefe de Renaissance Capital. Una caída de las monedas como consecuencia de la inestabilidad política desde Turquía hasta Ucrania, así como el plan de reducción del estímulo de la Fed, afectan los retornos de las acciones. Una medición de Bloomberg que analiza 20 monedas de países en vías de desarrollo y el Índice MSCI Emerging Markets de Mercados Emergentes han bajado 1,7% y 4,3% respectivamente en 2014. Las acciones en Qatar, el mayor exportador del mundo de gas natural licuado, han subido 14% este año, mientras que la medición de Abu Dhabi ha subido 15% y la referencia de Dubái tuvo retornos de 24%, la mayor cantidad entre 50 de los mayores mercados bursátiles del mundo. Los países del Golfo Pérsico mantienen sus monedas vinculadas al dólar porque las ganancias de las exportaciones de energía están denominadas en la moneda estadounidense. |