Por Alberto Armendariz - RÍO DE JANEIRO.- Pese a los cambios en el equipo económico de la Argentina, para los exportadores brasileños los problemas siguen siendo los mismos. Con un fuerte comunicado, la Asociación Brasileña de Industrias de Calzado (Abicalçados) se quejó ayer de que, en lo que va del año, las trabas a la importación que aplica el gobierno argentino ya les han generado pérdidas por US$ 6,2 millones en pedidos cancelados. "La crisis del comercio bilateral con la Argentina, que daba señales de debilitamiento a fines del año pasado, está lejos del fin", señaló Abicalçados en su nota, en la que explicó que en los primeros dos meses de 2014 ha enfrentado la retención de 410.000 pares de calzados en la aduana argentina, lo que llevó a los importadores a cancelar esos pedidos. Según Heitor Klein, presidente de Abicalçados, desde agosto último hay zapatos retenidos que deberían haber sido liberados hacía tiempo si las autoridades argentinas hubieran aprobado normalmente las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI). "Desafortunadamente, el nuevo equipo económico del gobierno argentino sigue bloqueando nuestros productos. Existe un recrudecimiento del proteccionismo para con las importaciones procedentes de Brasil que ha afectado nuestros embarques de calzado de forma severa", dijo Klein, quien añadió que hay otros 418.500 pares de zapatos que aguardan su liberación para ingresar en la Argentina. De no permitirse su entrada, el daño económico sumaría otros US$ 9 millones y la pérdida en el primer trimestre llegaría a 15 millones. Sólo en enero, las exportaciones de zapatos brasileños a la Argentina se desplomaron 30%, lo que llevó a que Klein y otros empresarios del sector pidieran auxilio a la embajada de Brasil en Buenos Aires, que organizó a fines de enero una reunión con la subsecretaria de Comercio Exterior argentina, Paula Español, para buscar una solución. Si bien en el gobierno argentino se comprometieron a establecer un canal de diálogo sobre estas dificultades, los obstáculos continuaron. Por eso, Klein pidió al gobierno de Dilma Rousseff endurecer su postura frente a su socio comercial si no hay solución a este problema.. |