Por MATÍAS BONELLI - La relación entre los laboratorios y las farmacias desde hace tiempo dista de ser la ideal, y la determinación del Gobierno de intervenir el precio de los medicamentos no hizo más que agravar ese vínculo.
El lunes, el ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció que los valores de los remedios se debían retrotraer al 31 de diciembre pasado, a lo que se le sumaría luego un cuatro por ciento. Desde el sector farmacéutico no sólo apoyaron la iniciativa oficial sino que, además, pidieron que el Estado tenga una mayor participación en el armado de los precios de los remedios.
Entre diciembre de 2013 y enero de 2014 se había registrado un alza en los precios de hasta un 30% y no se le encuentra un justificativo cierto a esto, se quejó ante la consulta de El Cronista Marcelo Peretta, director del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos.
En este sentido, el directivo descartó que cuestiones como la inflación y la escalada del dólar hayan tenido que ver con el incremento de los precios, y marcó la libertad con que las compañías del sector mueven sus tarifas.
La incidencia que tiene el dólar respecto de los valores de los remedios es de apenas un 15% en el 80% de los productos. en sólo el 15% se puede dar una injerencia importante. Y en un 5% es nula. Es por esto que no entendemos por qué subieron tanto los precios, dijo Peretta.
El Cronista intentó obtener la palabra de los voceros de las diferentes cámaras que agrupan a los laboratorios, aunque no hubo ninguno disponible.
Germán Paggi, del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires, también mostró su apoyo a la determinación del Gobierno, a la que calificó como saludable.
Incluso, resaltó que cuando Guillermo Moreno era quien estaba al frente de la Secretaría de Comercio Interior, el control del precio de los medicamentos tuvo un resultado excelente porque nunca hubo aumentos superiores al 12% anual.
A la hora de destacar cuál debería ser la política que tendría que encarar el Gobierno en este sentido, los farmacéuticos no dudan en afirmar que un mayor monitoreo sería lo más acertado.
Paggi, incluso, desligó a las farmacias de los incrementos que se dan en los remedios, y sostuvo que los comercios no fijan los precios, y no firmaron el acuerdo porque sólo trasladan los valores que vienen desde los laboratorios.
Las 12.000 farmacias dispensamos los medicamentos al mismo precio, tanto en Tierra del Fuego como en La Quiaca, expresó.
Del otro lado, Luis Antún, director del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal, se manifestó en contra de la vuelta atrás de los precios, ya que entiende que la variable de ajuste siempre termina siendo la farmacia.
Los laboratorios firman pero resulta que al final de cuentas el problema lo tenemos nosotros. El negocio farmacéutico ya no da para más, pero nos siguen apretando por todos lados, se quejó Antún.
Al explicar el por qué de su postura contraria a la rebaja de los precios, el directivo indicó que del precio final del remedio surge nuestro honorario. Al bajarlo, también se reduce nuestro beneficio
Este no es el primer desencuentro entre las farmacias y los laboratorios. En varias oportunidades los expendedores de medicamentos reclamaron a las empresas el pago de deudas, además de modificar el esquema de bonificaciones de las compras por parte de afiliados a obras sociales y prepagas, y de las que los farmacéuticos hoy se hacen cargo de entre un 20% y un 23% en el caso de la medicina privada.