| Por Javier Blanco - La plaza local comenzó a pagar con un reacomodamiento a la baja la quietud que pasó a mostrar en las últimas tres semanas el mercado cambiario, tras el torniquete ortodoxo que aplicó el Gobierno para frenar la corrida contra el peso. Con el dólar oficial anestesiado en torno a los $ 8 desde hace tres semanas, y el resto de los tipos de cambio estabilizados o con leve tendencia a la baja, los títulos dolarizados deben reacostumbrarse a vivir sin inflador, mientras que el resto de los papeles más representativos del riesgo argentino comienzan a mostrarse contagiados del clima recesivo que cruza a la economía y pinta nubarrones en las proyecciones de negocios de no pocas empresas. La evaluación surge de la tendencia a la lateralización o baja de los precios y el progresivo achicamiento que vuelven a mostrar los negocios, cada vez más lejos del dinamismo que mostraban desde agosto del año pasado, luego de que las primarias pusieran fecha de vencimiento al kirchnerismo. El índice Merval retrocedió otro 0,45%, con lo que ya pierde más del 3% en el mes, tras otra rueda con fuerte saldo negativo: 43 bajas vs. 18 alzas. Las más destacadas fueron las de Petrobras Brasil y Edenor (-3%), mientras sigue retrocediendo Tenaris (-0,9%) y no hay señales de que los inversores festejen el acuerdo por YPF (-0,7%). Precisamente ese pacto comenzó a incidir sobre el mercado de bonos, ya que los operadores están atentos al impacto que la potencial desinversión de los títulos que hará Repsol podría desbalancear al mercado por el lado de la oferta, presionando las cotizaciones. Los que se vuelven a mostrar firmes son los cupones atados a la variación del PBI, que ayer treparon del 0,4 al 1,2 por ciento.. |