La prudencia generalizada que evidencian los negocios financieros locales apuntalaron ayer compras selectivas en bonos soberanos que poseen buenos rendimientos a corto plazo. Los cupones atados a la economía se convirtieron en un refugio demandado, como también los ajustados por inflación que serán indexados por el nuevo índice de precios.
Los cupones operaron dispares, con el nominado en pesos a la cabeza logrando un impulso del 0,61 por ciento. Entre las emisiones en dólares se destacó un rojo de 0,72 por ciento del que se encuentra bajo legislación local, mientras que el que se consigue en Wall Street acusó un merma de sólo el 0,17 por ciento. Lo peor vino desde el lado del Cupón en euros, con un declive del 0,83 por ciento.
El desempeño de los indexados fue más satisfactorio, luego de una semana floja tanto en sus negocios como en su cotización. Gran día para los bonos de consolidación de deuda que convalidaron alzas del 2,64 por ciento en el caso del PR12, y del 2,08 por ciento en el caso del PR13. Los papeles del canje de 2005 los siguieron de cerca, con ascensos del 1,93 y del 1,68 por ciento para el Par y el Discount, respectivamente. En tanto, el Bogar 2018 escaló un 1,76 por ciento y un muy demandado Cuasi Par se derrumbó un 1,73 por ciento.
Las emisiones más negociadas de la Bolsa de Buenos Aires continuaron sumidas en su letargo estival con la mitad de las operaciones que acostumbran y una caída del 0,39 por ciento para el Boden 2015 y del 0,11 por ciento para el Bonar X con vencimiento en 2017. En cambio, los precios dolarizados de estos instrumentos siguen trepando. El RO15 ya cotiza a u$s 96,90, con un rendimiento inferior al 12 por ciento.
Las previsiones en los mercados internacionales parecen estar mejorando. Por ejemplo, la consultora de riesgo Eurasia Group consideró que medidas recientes adoptadas por el Gobierno "sugieren un acercamiento más pragmático al menos frente al pasado reciente". Enumeró la primera estimación creíble en años del IPC, la devaluación de la moneda, el fuerte aumento de las tasas de interés y el acuerdo con Repsol.
"Pese a esto, los funcionarios siguen profundamente inclinados hacia la corriente intervencionista, incluso cuando la realidad los empuja hacia posiciones más pragmáticas, sugiriendo en el mejor de los casos un ajuste desordenado", sentenció Eurasia. El mejor clima se notó en los bonos argentinos que cotizan en Nueva York. El Par ganó un 1,20 por ciento seguido por el 0,53 por ciento del Global 2017, mientras que el Discount perdió un 0,56 por ciento.
Del lado de la renta variable, el Merval padeció un desgaste del 0,94 por ciento hasta las 5.771,72 unidades, con lo que acumula en lo que va del año una mejora del 7,06 por ciento. Con $ 80,8 millones operados, los mejores desempeños correspondieron a los papeles de Petrobras Brasil ( 2,61%), Banco Francés ( 1,04%) y Telecom ( 0,57%), mientras que en la vereda de enfrente sobresalieron los rojos de Pampa Energía (-2,91%) y Comercial del Plata (-2,80%). Las acciones de YPF, en tanto, registraron una disminución del 2,45 por ciento en Buenos Aires y del 1,15 por ciento en Nueva York.
En el plano cambiario, la mayoría de las cotizaciones permanecieron estables. Sin la intervención de la mesa de dinero del Banco Central, el dólar mayorista cayó un 0,06 por ciento para finalizar en los $ 7,8873, dejando neutro el billete que se consigue en bancos y en casas de cambio, a $ 7,89. Del lado de los futuros, hubo subas generalizadas que fueron más fuertes en los plazos más largos, aunque con pocos negocios. Los contratos de marzo, abril y mayo cerraron a $ 8,105, $ 8,325 y $ 8,540, respectivamente.
Por su parte, el dólar paralelo retomó las bajas y retrocedió diez centavos, a $ 11,40 para la parte compradora y $ 11,45 para la vendedora.
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