El dólar fue capaz de ganar terreno frente al euro después de que los datos de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan y de actividad manufacturera en el área de Chicago compensaran las cifras preliminares del PIB del tercer trimestre, que resultó decepcionante al no alcanzar las cotas estimadas por el mercado. El yen continuó su escalada alcista. Los mercados aguardaban con expectación las cifras de crecimiento económico en EEUU, cuya primera estimación se dio a conocer una hora antes de la apertura de Wall Street. El dato del 3,7% se quedó algo corto en relación con las previsiones de los expertos, que se situaban en el 4,2%. La penalización para el dólar no fue excesiva. El billete verde venía de marcar mínimo intradía de 1,2775 unidades por euro, cota a la que no se aproximó incluso después de conocerse las cifras de PIB.
Más impacto tuvo el dato de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que confirmó el descenso que se había reflejado en el dato preliminar, aunque el retroceso fue inferior a lo previsto por los expertos. La reacción del dólar no se hizo esperar y estuvo reforzada por las cifras de actividad manufacturera en el área de Chicago, que registró un inesperado impulso.
El dólar buscó situarse por debajo de la barrera de 1,27 unidades por euro y a punto estuvo de lograrlo. Sin embargo, cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, el billete verde se quedó sin fuerzas. No obstante, recuperó un 0,3% frente a la moneda única y se situó en torno a 1,2715 unidades por euro.
Otro de los protagonistas de la sesión volvió a ser el yen, que repuntó frente al dólar después de que las autoridades financieras japonesas anunciaran que la segunda economía mundial podría volver a registrar incrementos en sus precios, lo que haría mucho menos peligrosa la revalorización de su divisa. Además, la noticia significaría dar por finalizada una prolongada y dañina época de deflación.
Las cifras antes mencionadas de la Universidad de Michigan y la actividad manufacturera de Chicago hizo que los avances del yen frente al dólar se moderaran, después de que la divisa nipona se situara en sus máximos de los últimos seis meses frente al dólar.