El dólar oficial finalizó en febrero en los $ 7,885, convalidando su primera caída mensual desde octubre de 2010. El descenso del 1,75 por ciento fue apuntalado por la Comunicación "A" 5.536 del Banco Central, que obligó a las entidades financieras a desarmar posiciones en bonos, futuros y billetes estadounidenses. También influyeron los controles que estableció la entidad monetaria en el mercado de cambios, pisando importaciones para limitar la demanda de divisas.
De esta manera, las reservas internacionales del país disminuyeron 441 millones de dólares para empezar marzo en los 27.659 millones de dólares. Aunque el Central no supo aprovechar el incremento del 6,8 por ciento en el oro, el repunte del 11,5 por ciento de la soja, mejora las perspectivas de sus existencias. El viernes la mesa de dinero del organismo volvió a intervenir comprando 30 millones de dólares en el spot y otros 110 millones de dólares en la plaza electrónica.
Del lado de las tasas, las necesidades de pesos físicos por cuestiones estacionales de fin de mes y de cara a los feriados de carnaval dispararon al "call money" hasta el 30 por ciento anual, desde un cierre previo del 10 por ciento.
Febrero fue un mes negro para el resto de los tipos de cambio que se negocian en la City porteña. Las mermas fueron encabezadas por el 13,75 por ciento, a $ 10,35 del "contado con liquidación", escoltado por el billete paralelo que, experimentó una caída del 11 por ciento, a $ 11,25, ante una demanda deprimida. En tanto, el dólar "Bolsa" perdió un 8,3 por ciento para terminar en los $ 10,32.
Del lado de los títulos públicos los inversores evaluaron que el nuevo índice de precios del INDEC fue lo suficientemente creíble para volcarse sobre los papeles que indexan por el CER. Como resultado de esto, todas las emisiones mostraron un notorio repunte que arrancó a mediados de mes luego que el Indec informara de que el IPCnu marcó un incremento mensual del 3,7 por ciento en enero, a lo que se sumó luego la previsión de crecimiento del PBI cercana al 5 por ciento.
El Discount y el Par en pesos que nacieron con el canje de la deuda ganaron en febrero 44,00 y el 26,62 por ciento, respectivamente, mientras que el Bogar 2018 creció un 23,13 y otro lugar de privilegio en el podio de rendimientos lo ocupó el Bono de Consolidación PR13 con una ventaja del 31,70 por ciento. Entre los cupones que ajustan por el crecimiento de la economía, el desempeño más importante fue el 9,7 por ciento del que se encuentra nominado en dólares bajo legislación local.
El desplome del tipo de cambio implícito afectó directamente a las emisiones en dólares. Los títulos más negociados, el Boden 2015 y el Bonar X con vencimiento en 2017, acusaron desplomes del 6,35 y del 3,95 por ciento, respectivamente.
En tanto, el Merval cerró la última rueda del mes con una mejora del 0,21 por ciento, apuntalada por empresas del sector energético. Este avance sirvió para cortar sólo una parte de la diferencia negativa del mes, que terminó con un rojo del 3,89 por ciento, en un período en el que las acciones de Edenor ocuparon el lugar más alto del podio de rendimientos con una ventaja del 16,72 por ciento. Muchos inversores recordaron las recientes palabras del ministro de Economía, Axel Kicillof, cuando deslizó un próximo ajuste de tarifas vía eliminación de subsidios, y decidieron comprar acciones de Edenor y de su controlante Pampa Energía.
Aquí también influyó el tipo de cambio bajista, golpeando a los papeles extranjeros y a las empresas exportadoras. Con fuerte selectividad, frente a la toma de ganancia que siguió al exitoso recorrido de las acciones durante enero, las pérdidas entre las empresas del panel Merval fueron encabezadas por Indupa (19,48%), Tenaris (19,40%), Petrobras Brasil (17,10%), y Aluar (-16,48%). |