Con los mercados financieros argentinos paralizados por los feriados de carnaval, el foco de los inversores se centró en la inestabilidad política que generó el despliegue de tropas rusas en la región ucraniana de Crimea.
Las principales Bolsas europeas se alejaron de los niveles máximos alcanzados apenas unos días atrás y sufrieron un fuga de inversores hacia los tradicionales bienes de refugio: el oro, el yen y el franco suizo. Por ejemplo, la moneda helvética trepó hasta máximos desde noviembre de 2011 frente al dólar y de más de un año en relación con el euro. Del lado del oro, el ascenso fue del 2,31 por ciento para finalizar en los u$s 1.351,10 por onza troy.
El resultado final del que fue un día para olvidar fue una brusca caída de la Bolsa moscovita, que perdió el 10,8 por ciento, mientras el rublo cayó hasta nuevos mínimos. En tanto, las Bolsas europeas se derrumbaron como fichas de un dominó: Fráncfort perdió un 3,44 por ciento, mientras que también cerraron en terreno negativo Milán (-3,34%), Madrid (-2,3%) y Londres (-1,49%).
En tanto, el índice Standard & Poor's 500 en Nueva York sufrió un desgaste del 1,09 por ciento, a 1.845,73 puntos. Los inversores estadounidenses buscaron cobijo en el mercado obligatorio. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años retrocedió a 2,607 por ciento (contra 2,658% en la noche del viernes) y el de los títulos a 30 años a 3,557 por ciento (contra 3,592%).
Las tensiones en el este de Europa también alimentaron la preocupación de que suministros agrícolas y energéticos puedan ser interrumpidos, provocando que los commodities avancen a su mayor nivel en casi seis meses. El índice GSCI de Standard & Poor's, que releva las cotizaciones de 24 materias primas, ganó un 1,63 por ciento hasta las 660,22 unidades.
El trigo registró el salto más importante debido a que los operadores temen que un eventual conflicto termine afectando la producción del cereal de Ucrania, considerada el granero del continente. Escaló un 4,63 por ciento hasta los u$s 230,30 por tonelada. En el caso del maíz, el incremento fue del 1,42 por ciento, a u$s 182,67, su mayor nivel desde mediados de septiembre. Ucrania es el sexto exportador mundial de trigo y recientemente se convirtió en el tercero de maíz, detrás de Estados Unidos y Brasil, según cifras del Commerzbank. La soja, en cambio, no tuvo una tendencia definida, perdiendo un 0,49 por ciento hasta los u$s 517,09.
Por su parte, el precio del barril de petróleo superó máximos de seis meses, temiendo un impacto directo del conflicto sobre el aprovisionamiento de combustibles. Según la Agencia Internacional de la Energía, Rusia fue en 2012 el segundo productor mundial de crudo, detrás de Arabia Saudita y delante de Estados Unidos, con una producción que representó el 12,6% del la oferta mundial. El Brent para entrega en abril cerró ayer con un avance del 1,95 por ciento, u$s 111,20, en el mercado de futuros de Londres. Preocupa además que la energía se encarezca sobremanera si la comunidad internacional impone sanciones económicas al Estado ruso.
En el plano local, las acciones argentinas que operan en Nueva York registraron caídas generalizadas aunque con volúmenes irrisorios. Estos activos aún no han logrado recuperarse del shock cambiario de fines de enero. El único papel que se mantiene en positivo es Edenor, con un incremento del 22,53 por ciento en 2014, debido al inminente reacomodamiento de subsidios que llevará a cabo el Palacio de Hacienda.
Del otro lado del espectro, los rojos fueron encabezados por el 20,60 por ciento de YPF. Ni el acuerdo con Repsol, ni ya el segundo aumento en el precio de sus combustibles en lo que va del año parecen suficiente para revitalizar las acciones de la petrolera estatal. La siguen Petrobras y Pampa Energía con declive del 15,86 y del 11,83 por ciento, respectivamente. |