Analistas y operadores coinciden en señalar que múltiples factores virtuosos se combinaron para ayudar a achicar la brecha cambiaria que separa al blue del oficial al mismo 35% que se impone al dólar turista. La suba de tasas, la esterilización de pesos, la liquidación forzada de dólares bancarios, el ingreso de divisas de la exportación, la flexibilización del cepo con la creación del dólar ahorro y el shock de liquidez estacional de cada inicio de marzo se combinaron para achicar la brecha del 65% al que arrancó el año al 35% que mostró ayer.
En un mercado poco líquido y en el que la expectativa es la de un dólar relativamente estable al menos hasta mayo o junio, las apuestas del sector financiero se han concentrado en alternativas en pesos, al menos por el momento. "Sabés que no te va a rendir lo que un plazo fijo y la temporada turística terminó", dijo un operador bancario. "Puede tener algún rebote inicial porque parece demasiado barato para lo que nos habíamos acostumbrado, pero hasta mediados de año debería sostenerse", agregó.
"Más allá de la baja puntual de hoy que puede entrar en el debate de si es estacionalidad o no la menor brecha responde a lo esperable con la combinación de una política monetaria mas contractiva y un relajamiento del cepo", dijo Luciano Cohan, economista de Elypsis. "A priori diría que esto es parte de una tendencia de mas largo plazo, que lentamente hará converger la brecha en un nivel menor, asumiendo que no hay accidentes cambiarios en el medio", agregó.
La política monetaria se movió en dirección a sacar pesos de la calle y mover al dólar hacia arriba. Desde que empezó el año, las tasas de interés anotaron un salto de unos 7 puntos básicos (y tienen más recorrido alcista por recorrer), el Banco Central (BCRA) esterilizó más de $ 40.000 millones que estaban en manos de los bancos a través de sus licitaciones de letras con las que regula la masa monetaria y el Gobierno autorizó compras minoristas de dólar ahorro por u$s 277 millones que sacaron $ 2.201 millones de la calle.
El dólar, por su parte, subió 20% en el año antes de estabilizarse gracias al ingreso de casi u$s 2.000 millones de liquidaciones de exportadores agropecuarios en febrero, más la venta de unos u$s 1.700 millones de los bancos durante el mismo mes (como resultado de una nueva norma que limitó sus tenencias en dólares y que también bajó fuerte al contado con liquidación, la cotización de referencia para el blue).
La sequía de pesos estacional que disparó al call al 30% el día de ayer (ver página 3) se sumó como factor desencadenante.
"Aunque no lo digan, yo veo un plan para hacer converger a las distintas cotizaciones paralelas que, si sigue con la eliminación del recargo del 35% al dólar turista, podría hacer bajar aún más al blue", dijo el economista Ariel Setton.
"En el corto plazo, sin medidas que causen miedo entre los ahorristas, yo veo que el dólar ahorro es piso para el blue y el dólar tarjeta techo", dijo Belisario Álvarez de Toledo, de ACM. "Creo además, que la brecha del 35% es sostenible en el tiempo, lo que no es sostenible es el precio del dólar, porque si la inflación fue de casi 4% en enero y más de 5% en febrero toda la ventaja competitiva que ganó el tipo de cambio con la devaluación se va a ir perdiendo con el avance de los precios", agregó.

