CON SUBAS DE HASTA 27%, GALICIA Y ACINDAR FUERON LAS ESTRELLAS DEL MERVAL
El mes pasado se registraron máximos históricos para el Merval y precios records para la deuda nueva. La estrategia conservadora no fue una buena alternativa Quien invirtió en octubre dentro de la plaza local, hoy tiene motivos para festejar. Fue uno de los mejores meses del año para ganar plata: aquellos que apostaron a las acciones y a los bonos emitidos tras el default obtuvieron retornos de hasta el 14% en un mes.
La cercanía del canje de deuda, y las positivas expectativas que existen sobre el resultado final de la reestructuración, movilizaron el mercado. La fuerte entrada de dinero fresco –local y externo– se plasmó en un Merval que alcanzó su máximo histórico en 1.287 puntos y precios récords para la deuda nueva.
También la declaración de la constitucionalidad de la pesificación favoreció tal positiva performance. El fallo de la Corte, difundido en la última semana de octubre, fue un elemento clave para explicar la importante suba en algunos papeles bancarios y en los Boden. Por otra parte, y no menos importante, se destaca el aún favorable contexto externo (la tasa del bono de EE.UU. a 10 años es del 4%) del cuál disfrutan los emergentes, y entre ellos, Argentina. Este escenario permite descontar los bonos a una menor tasa, impulsando al alza sus cotizaciones.
En octubre, dentro de los títulos nuevos el Pro12 subió 13,5% y el Bogar 13.9%. Por debajo, pero aún atractivos, se ubicaron el Pre8 con un alza del 10,7%, y en dólares el Boden 2012 con una ganancia del 3,5% y el 2013 del 4,5%. Según los analistas, de reestructurarse la deuda exitosamente aún existe potencial de suba. De hecho, el precio objetivo de algunos expertos para el Boden 2012 es de u$s 82. El viernes cerró en u$s 76,6.
En tanto, en el pasado mes los títulos en default se mantuvieron positivos, aunque muy volátiles. Los Globales subieron entre 3% y 5% (sus precios están entre u$s 31 y u$s 32), mientras que las subas más llamativas estuvieron en los Bocones en pesos. Estos instrumentos registraron alzas de hasta el 25%, debido a la alta posibilidad que reciban un tratamiento diferencial en el canje. Sin embargo, tienen en su contra la poca liquidez que poseen.
El Merval también brilló. El índice líder del mercado accionario subió en octubre 12,6%, cerrando en su récord histórico. Aún más, si el up-side se considera desde septiembre la suba en el Merval es del 35%.
La selectividad en el pasado mes fue valiosa. Aunque de las 11 líderes sólo tres acciones cayeron, Galicia y Acindar permitieron al inversor ganar en tan sólo 30 días entre 24,5% y 27%. Otras con buen comportamiento fueron Indupa que subió 15,4%, Aluar 7,1% y TGS 6,9%.
Un escenario volátil
En tanto, la evolución de los principales índices accionarios internacionales fue mixta. En EE.UU. la cercanía de las elecciones y el alza en el precio del petróleo (el máximo fue u$s 56) afectó la normal evolución del Dow Jones y el Nasdaq. El primero en octubre cayó 0,5%, pero el segundo subió 4,1%. El Bovespa de Brasil cayó 0,8%.
Con subas tan grandes en acciones y bonos, lo conservador quedó opacado. Mantener parte de la cartera dolarizada no permitió ganar al inversor. El dólar cayó contra el peso 0,14%. En cambio, si ayudó mantener euros. La moneda común se apreció contra el dólar 2,6% alcanzando nuevamente niveles de 1,28 dólares por euro. Contra el peso local, el euro también se apreció 2,4%.
Por su parte, el oro continúa con una tendencia alcista. Producto de la incertidumbre externa el metal tuvo un alza en octubre del 2,1%, y también alcanzó su máximo nivel en los últimos 16 años al ubicarse hace pocos días en u$s 429 la onza.
Por último, quién coloca su dinero a plazo –sea en Lebacs o plazo fijo– sigue teniendo retornos reales negativos. El haber colocado el dinero a 30 días a principios de octubre le otorgó al inversor 3,6% anual, o 0,3% mensual. En cambio, en Lebacs, el inversor obtuvo a seis meses de plazo un 4,8% anual, o ajustada por CER, a un año, 0%. Es decir, solo gana el alza del CER en ese año, lo que implica que sólo protege su poder adquisitivo.
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