Los inversores institucionales se tomaron un nuevo fin de semana largo y todas las franjas del mercado financiero argentino percibieron negocios irrisorios. Los operadores apuestan a la prudencia, esperando los próximos pasos del Palacio de Hacienda. La debilidad de los mercados emergentes -el índice EEM cayó un 0,68 por ciento- ayudó al magro comportamiento de los activos domésticos, en una jornada sin informaciones macroeconómicas significativas.
Del lado de la renta variable, el panel líder cedió el 1,54 por ciento, hasta las 5.789,98 unidades, arrastrado por una toma de utilidades en el sector energético y en las entidades financieras. Con apenas 53,6 millones de pesos negociados, los rojos más profundos fueron los del Banco Francés (-3,84%), Edenor (-3,01%), Comercial del Plata (-2,94%), Pampa Energía (-2,45%) y Banco Galicia (-1,88%).
YPF acaparó la atención de los inversores luego de la presentación de sus resultados el viernes pasado. Se esperaba que reconfirme los impulsos de casi el 6 por ciento que consiguió en las operaciones después del cierre en Wall Street. Sin embargo, trepó apenas un 0,11 por ciento, a u$s 28,39, en el NYSE y otro 0,17% en la Bolsa de Buenos Aires.
También en la plaza neoyorquina, Edenor cayó un 5,59 por ciento tras la presentación de sus resultados. Informó una ganancia de $ 771,7 millones para el ejercicio terminado en diciembre de 2013, que se compara con un rojo de $ 1.016,47 millones del ejercicio previo. Para los primeros nueve meses la empresa controlada por Pampa Energía había registrado una ganancia de 791 millones de pesos.
La deuda pública, en tanto, terminó el día con ligeras pérdidas. Marzo es un mes clave para los bonos indexados y los cupones PBI. El mercado estará atento a la presentación del IPC febrero y el crecimiento 2013 para consolidar las extraordinarias subas que vienen experimentando estos instrumentos en las últimas jornadas.
Por lo pronto, los papeles que ajustan por la inflación padecieron ayer una leve toma de ganancias, liderados por el 1,04 por ciento del Par, el 0,86 por ciento del Bogar 2018 y el 0,72 por ciento del Bocon Pr 13. Por su parte y a pesar de acumular un buen volumen de negocios, los cupones registraron desempeños marginales.
Las emisiones nominadas en dólares esbozaron un arranque positivo que luego se fue diluyendo. El Bonar X perdió un 0,17 por ciento, mientras que el Boden 2015 logró un avance del 0,19 por ciento. Este último papel parece ser una de las apuestas más firmes de los grandes jugadores, con un precio de u$s 97 y un retorno menor al 12 por ciento. Es que todos los indicadores de riesgo de la Argentina se están recuperando: el riesgo-país se ubicó por debajo de los 900 puntos y los seguros contra default atravesaron el piso de las 2.000 unidades.
En Wall Street, el Discount borró su ascenso del viernes con una caída del 1,22 por ciento. Lo escoltó el Global 2017 con un declive del 0,32 por ciento, mientras que el Par operó estable.
El segmento cambiario mayorista no se alejó de la tónica del mes de febrero. Las liquidaciones de los exportadores -de u$s 80 millones diarios según estimaciones privadas- exceden a la demanda de los importadores, que continúan sufriendo las restricciones del Banco Central. Así, la mesa de dinero del ente monetario debió adquirir u$s 70 millones para equilibrar el mercado, finalizando el dólar sin cambios, a $ 7,861.
El billete que se consigue en bancos y casas de cambio de la City porteña también operó sin cambios, a $ 7,825 para la compra y $ 7,875
para la venta. Por su parte, la divisa paralela se negoció con una leve baja de diez centavos hasta los $ 10,95.
En cambio, el dólar contado con liquidación para fugar capitales del país escaló doce centavos para cerrar en los $ 10,19.
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