La flexibilización del cepo cambiario minorista a través de un cupo mensual de dólares ahorro impulsa compras que promedian los u$s 560 por ahorrista. Ayer, 12.721 contribuyentes hicieron compras por u$s 8.423.433.
Desde que se creó un cupo del 20% de los ingresos declarados a personas que cobran más de u$s 7.200 en promedio por mes, se concretaron 564.751 operaciones con dólares ahorro, como se bautizó a la operatoria. En total, esas compras sumaban u$s 317.565.381 al día de ayer, un promedio de u$s 562 por operación.
De la información surge que el monto promedio de operaciones es de u$s 560 dólares, bastante por debajo del máximo permitido de u$s 2.000, lo cual es una señal que implica que la compra por atesoramiento es sostenido por sectores medios de la población que ante la incertidumbre se refugia en la divisa americana aún a costa de no obtener rentabilidad adicional, analizó un informe de Reporte Económico, la consultora dirigida por Alejandro Banzas.
El ingreso mensual necesario para comprar u$s 562 es de más de $ 22.000, algo menos de 3 veces el salario promedio que estima el Indec y que en febrero ascendía a $ 8.153.
El 89,2% de los compradores fueron empleados en relación de dependencia, sólo el 6,3% fueron autónomos y el 4,5% monotributistas.
Entre los empleados en relación de dependencia predominaron los que trabajan en el sector privado. El 66,7% de las compras fueron hechas por empleados de empresas privadas.
Los compradores, además, prefirieron recurrir a bancos privados más que a públicos a la hora de comprar sus dólares.
Entre los bancos más dinámicos a la hora de vender divisas se encuentran los de origen privado. En efecto el ranking de entidades vendedoras arroja los primeros tres lugares para los Bancos Santander Río, Galicia y Francés con el 46%, seguido del primer banco de origen público el Banco de la Nación Argentina con el 6,5% a pesar de ser el que cuenta con la mayor red de sucursales de todo el país. El conjunto de los bancos públicos vendió solo el 15% del total demandado de dólares para atesoramiento correspondiéndole el 85% restante a la banca privada, consignó Reporte Económico.

