El Merval finalizó la rueda bursátil con un retroceso 1,54% a media rueda, hasta situarse en las 5.789,98 unidades, arrastrado por firmas vinculadas al sector financiero, industrial y energético.
Las bajas más importantes las sufren: Indupa (4,27), Francés (3,85%) y Edenor (3,01%).
“De nuevo más alineados al comportamiento de Wall Street, que se inclinó por una suave corrección mientras sigue evaluando los acontecimientos globales, los activos financieros locales también transitaron una pausa, con las acciones llevándose la peor parte”, explicó en un informe Gustavo Ber, titular de Estudio Ber.
“Fue así que el Merval retrocedió 1,5%, con los bancos (3,5%) entre los sectores más afectados, bajo un volumen que siguió más limitado”, añadió.
El total negociado en acciones asciende a $ 53.562.793, con un balance de 31 papeles en baja, 19 en alza y 15 sin registrar cambios en su cotización.
¿Qué pasó con los títulos públicos?
“Aunque resistieron mejor, también los bonos estuvieron más calmos, por lo cual registraron un suave descenso promedio de 0,1% entre las principales referencias”, precisó Ber.
Entre los bonos, el Bonar X restó 0,17%, el Descuento en pesos bajó 0,41%, el Global 17 cedió 0,32%, el NF18 cayó 0,87%, el Par en pesos perdió 1,05%, el PR12 se contrajo 0,14%, el PR13 descendió 0,72% y el Boden 2015 mejoró 0,19%.
“Por su parte, los cupones PBI se presentaron mixtos, aunque en promedio cerraron estables”, agregó.
Entre los cupones atados al crecimiento del PIB, el TVPA (en dólares ley argentina) sumó 0,11%, el TVPE (en euros) retrocedió 0,14%, el TVPP (en pesos) avanzó 0,19%, el TVPY (regido por la ley extranjera, canje 2005) se desvalorizó 0,18% y el TVYO (serie II, regido por la Nueva York, canje 2010) se depreció 0,73%.
¿Qué pasará mañana?
“Que los operadores locales sigan más inclinados por llevar adelante una pausa no debería preocupar, dado que dicho comportamiento se encuentra en línea con el de Wall Street, que se presenta más calmo mientras merodea cerca de importantes máximos”, puntualizó Ber.
Según el economista, “resulta saludable que dichos respiros tengan su espacio, principalmente para depurar aquellas manos más orientadas al ‘trading’, así como que puedan ser llevados adelante de manera ordenada, ya que no implican mayores dudas sobre el valor de los instrumentos”.
“Justamente las valuaciones relativas siguen siendo uno de los pilares para la demanda inversora, especialmente desde aquellos participantes de perfil estratégico que reconocen la competitiva relación riesgo-retorno que aún ofrecen tanto acciones como bonos”, completó.

