| Por Javier Blanco - Las bolsas del mundo acentuaron su tendencia ayer a corregir precios a la baja, a consecuencia de la preocupación que genera la frágil situación política en Ucrania y el temor al impacto que sobre la demanda en general tendría una posible ralentización de China, tras saberse que en febrero incurrió en un sorpresivo déficit comercial. En este contexto ocurrió lo clásico: ventas de acciones o riesgo emergente para posicionarse en activos de cobertura, como los T-Bond de EE.UU. que, por esta razón, recortaron nuevamente su tasa de rendimiento: estaba en 2,82% a 10 años el viernes y cayó a 2,77% ayer. El panorama en Europa del Este es complicado. El presidente interino de Ucrania anunció la formación de una guardia nacional voluntaria, mientras que el destituido Viktor Yanukovich (con apoyo de Rusia) insiste en que sigue siendo el mandatario legítimo del país. Además, Crimea aprobó una declaración de independencia y reiteró su aspiración de ingresar en la Federación Rusa. El ajuste en Wall Street y las plazas europeas promedió 0,5% y se mantuvo la presión, aunque algo menor, sobre las commodities. En la plaza local no sorprende (pero llama la atención) que los arbitrajes y coberturas favorezcan ahora a las colocaciones en pesos indexados en detrimento del dólar. Lo mostraron ayer las alzas de 1 a 2% de los bonos con capital atados a la variación del CER, que contrastaron con la estabilidad de los bonos en dólares o el masivo ajuste entre las acciones (-0,6% el Merval y -1% el Merval Argentina), con el derrape de 4% del Macro como destacado, el día en que el banco anunció su predisposición a pagar $ 596,2 millones en dividendos ($ 1,02 por acción), aunque sin fecha porque le resta el OK del Banco Central. |