Las acciones y bonos argentinos sufrieron ayer leves caídas debido a una notoria apatía de inversores institucionales ante una creciente inseguridad económica y política en los mercados de referencia.
Los ahorristas mostraron prudencia al persistir las dudas sobre el desempeño económico de China y Estados Unidos, que se combina con las tensiones en la península ucraniana de Crimea. "Hay un ajuste técnico en los precios como cobertura a la debilidad en la mayoría de los mercados. La economía de China es lo suficientemente grande como para estar atentos a cualquier novedad", dijo un operador bancario.
En ese contexto, el índice Merval retrocedió por cuarta rueda consecutiva, registrando un deterioro del 0,71 por ciento hasta las 5.713 unidades. A excepción de los papeles de Siderar ( 2,40%), Aluar ( 1,30%), y Petrobras Brasil ( 1,09%), el resto de las empresas líderes no pudo mejorar posiciones. Las bajas fueron encabezadas por Telecom (-2,79%), Petrobras Argentina (-2,60%), y Banco Francés (-2,47%). La plaza bursátil negoció $ 65,2 millones, un 39 por ciento más que lo realizado en la rueda previa.
Cuando faltan unas pocas presentaciones para dar por cerrada la temporada de balances, ayer se conocieron los números de Pampa Energía, que informó una ganancia de 272,45 millones de pesos en el ejercicio 2013, cuando un año antes había perdido 647,8 millones de pesos. En los primeros nueve meses del último ejercicio, la compañía controlada por el Grupo Dolphin y que entre otros activos cuenta con participaciones en Transener y Edenor, acumulaba una ganancia de 384,44 millones de pesos. Sin embargo, sus acciones cayeron un 0,50 por ciento en Buenos Aires y otro 0,63 por ciento en Wall Street.
Del lado de la renta fija, se percibieron compras selectivas en los bonos indexados. El Par en pesos fue el gran beneficiado, con un incremento del 3,30 por ciento, seguido por el 2,18 por ciento del Cuasipar y el 2,12 por ciento del Bocon Pr 12. En tanto, el Bocon Pr 13 acusó una merma del 0,59 por ciento, mientras que el Discount operó sin cambios.
Los títulos medianos en dólares, las emisiones más negociadas de la plaza, registraron un sólido repunte en sus operaciones, aunque éste no se trasladó a sus precios. El Bonar X con vencimiento en 2017 ganó un 0,11 por ciento y el Boden 2015 -que ofrece un retorno anual del 12,5 por ciento- acusó una suba del 0,20 por ciento. En Wall Street, los bonos del canje de deuda no tuvieron una tendencia definida, con un alza del 0,94 por ciento para el Discount y un declive del 0,48 por ciento para el Par. Por su parte, un muy demandado Global 2017 escaló 0,54 por ciento.
En la plaza cambiaria mayorista, la oferta de divisas sigue superando a la demanda, teniendo a los exportadores cerealeros liquidando un promedio de 80 millones de dólares diarios, y a los bancos privados pagando sólo las importaciones autorizadas, obviamente por importes inferiores. Se notó una ostensible mejora en los negocios, con 154 millones de dólares cursados por el Siopel y otros 62 millones de dólares por el MEC.
"Seguimos pensando que probablemente haya decepciones con la próxima cosecha, ya que probablemente los productores agropecuarios ingresen menos dólares. Pero por ahora, las reservas internacionales dejaron de disminuir", sostuvo un informe de la consultora CitiFX. Ayer, el Banco Central absorbió unos 40 millones de dólares que no impactarán en sus existencias, ya que debe desembolsar casi 300 millones de dólares para finiquitar la adquisición de Apache por parte de YPF.
El dólar cerró un 0,10 por ciento arriba, a $ 7,88, impulsando un centavo, a $ 7,885 para la punta vendedora, al billete que se consigue en los principales bancos y casas de cambio de la City porteña. El contado con liquidación para fugar capitales del país bajó doce centavos, a $ 10,28, mientras que el dólar paralelo se negoció sin variaciones en $ 10,85.
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