La fuerte contracción monetaria que implementó el Banco Central (BCRA) desde fines de enero pasado derivó en que el primer bimestre el crédito creciera sólo 0,9% frente al 2,3% del año pasado y que en términos anuales se desacelerara del 41,7% al 33,7% en febrero.
El consumo lidera la caída del crédito: los préstamos personales prácticamente no crecieron (sólo $ 67 millones) y las financiaciones con tarjeta de crédito cayeron $ 2.789 millones (después de haber crecido fuera de lo normal en enero).
"Las paritarias no se ajustaron, subieron las tasas de los créditos, aumentó el costo de oportunidad de gastar en vez de ahorrar y el dólar se devaluó y la perspectiva es que se quede quieto. Todo hizo confluir a una situación de consumo más moderado", resumió un gerente de créditos de un banco internacional.
Es la primera vez que los préstamos personales no crecen por encima del 1% mensual. "La gente está reacia a endeudarse. Subieron las tasas de los préstamos y las empresas están con gente suspendida y menos actividad laboral: los empleados tienen miedo a endeudarse", explicó otro ejecutivo de un banco extranjero. Hoy la tasa nominal anual llega al 68% en los bancos de primera línea.
Las tarjetas de crédito gozaron de un enero atípico de crecimiento, ya que antes de la devaluación los consumidores aprovechaban los planes de 12 cuotas sin interés que hoy se redujeron a 6 y el dólar tarjeta atrasado respecto del blue. Pero el bimestre creció un punto menos que el año pasado (3,2%).
La suba de tasas que implementó el BCRA también incentiva el ahorro más que el consumo. "Mucha gente que antes prefería consumir frente a una tasa del 12% frente a una inflación del 25%. Ahora prefiere guardar el dinero al 22-23%. Con una inflación del 28% empieza a haber costo de oportunidad en consumir el dinero. Los préstamos personales se estancan y los depósitos a plazo fijo crecen mejor", explicó el primero.
Las paritarias son clave para la dinámica que tomarán los préstamos al consumo en el resto del año. Hoy el poder adquisitivo de la gente está erosionado y los aumentos de salarios de este año no terminan de cerrarse. Se estima que el crédito repuntará tras las paritarias porque la gente se sentirá con más plata y los bancos podrán prestar seis sueldos de mayor monto.
"La perspectiva es de un año de consumo más tranquilo que el año anterior, con vencimientos más fuertes y originaciones controladas", dijeron en el primer banco. Después de crecer al 30% anual, el alza podría desacelerarse al 25% si recobra impulso la paritaria. Pero no en términos reales, porque la inflación estimada es del 30%.
Pymes retraídas
Una parte de las pymes prefirió no convalidar la suba de tasas sobre el 30% de los acuerdos de sobregiro en cuenta corriente, lo que generó un ajuste a principios de febrero. Pero el resto de las empresas sigue demandando crédito, a diferencia de las personas, sobre todo para renovar las líneas y capital de trabajo. Y ayudan los créditos productivos a tasa subsidiada que impulsa el BCRA.
Sí cayó mucho el descuento de cheques, también en enero (en total $ 4.051 millones en el bimestre), lo que explica la incorporación de esa línea en los créditos para la inversión productiva a una tasa del 17,5%, la mitad del costo promedio.

