Ayer se operaron u$s 149 millones, sin intervención del BCRA. La caída del oro, pagos por u$s 80 por importaciones de energía y de u$s 20 por vencimientos colaboraron para que las reservas pierdan u$s 96 millones hasta u$s 27.275 millones
El dólar oficial acumula seis ruedas de subas consecutivas. Desde su última baja, el mayorista acumula un avance de 11,5 centavos y de 19,6 desde su punto más bajo tras la devaluación de enero.
La caída de las cotizaciones paralelas del dólar redujo la brecha con el dólar bolsa al 26% y la brecha con el dólar ilegal al 37%, más cerca de la convergencia que nunca.
Luego disparar al dólar 23% en el primer mes del año y llevarlo a un récord de $ 8,015, la entidad conducida por Juan Carlos amesetó el precio y lo llevó hasta
$ 7,76. Ahora, está a menos de 6 centavos del máximo.
Uno de los objetivos del Central es ser imprevisible para evitar que los agentes hagan apuestas demasiado fáciles, comentó un corredor cambiario. Pero los 20 centavos de suba acumulada en las últimas semanas permiten pensar que está preocupado por la inflación y que el dólar volvió a las microdevaluaciones, completó.
Los propios números oficiales, 3,7% de suba del IPCNu en enero y 3,4% en febrero, muestran que la marcha acelerada de los precios persigue de cerca a la divisa.
Días atrás, la consultora Elypsis había advertido que a seis semanas de la devaluación, la inflación eliminó casi la mitad de la ganancia de competitividad cambiaria y predijo que, sin variar el rumbo, en agosto el tipo de cambio real volvería a su nivel previo a la devaluación.
La inflación del primer trimestre consumiría más de la mitad del aumento del tipo de cambio real que trajo la devaluación de enero. Así las cosas, es probable que hacia mediados de año, el tipo de cambio real haya retornado al nivel de comienzos de 2014 y vuelvan a recrudecer las presiones devaluatorias, coincidió un informe de Muñoz & Asociados.
Así planteada, la carrera entre precios y dólar tiene a los operadores divididos en cuanto a sus apuestas: por un lado están los que esperan una vuelta al crawling peg (deslizamiento gradual) o los que estiman que Fábrega deberá corregir el rumbo con otro salto discreto del dólar en el tercer trimestre, una vez que haya cesado el ingreso de los dólares de la cosecha.
La tendencia de los últimos 30 días parece inclinarse en favor de los partidarios del deslizamiento gradual: el dólar se movió 2,42% en ese período, muy cerca del 2,57% que subió durante el último mes de Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA.
En una mesa señalaban ayer que los $ 8 son una barrera psicológica importante y que, hasta que no se supere la meseta posterior a la devaluación de enero no va a haber terminado y todo será volatilidad sin mayor sentido.
Todo el mundo descuenta un dólar más alto para fin de año, pero también descuentan que la suba no va a ser mañana mismo. Mientras tanto, nadie lo mira, hay que aprovechar la tasa del 30%, dijo un operador.

