Por Javier Blanco - La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, como se la conoce en la jerga) aseguró ayer -al fin de su habitual reunión de comité de política monetaria- que mantendrá las tasas en niveles excepcionalmente bajos aun cuando la desocupación en ese país caiga por debajo del nivel de 6,5% que había fijado antes como frontera, y aun cuando la inflación tienda a acelerarse hasta superar el 2% anual.
Pero bastó que también aplique un nuevo recorte a su enorme programa de estímulo monetario (reducirá las compras mensuales de T-Bonds y cédulas hipotecarias de 65.000 a 55.000 millones de dólares) para que el dólar despierte de su letargo y rebote 0,8% contra una canasta de monedas similares, que incluye al euro -se alejó de US$ 1,40 y cerró en US$ 1,3816- y el yen, entre otras.
El reacomodamiento anuncia una mayor presión sobre las monedas y el riesgo emergentes, como ayer comenzaron a anticipar algunas bolsas, minutos después de conocerse esta determinación y activarse los arbitrajes.
Le pasó a Wall Street (ajustó 0,7%) y al mercado local, que se había manejado con alzas en acciones desde la apertura de la rueda de ayer, pero la clausuraría con bajas o precios estables.
La caída del Merval promedió 0,3% (cuando había llegado a operar con una mejora de 0,3%), con tomas de ganancias concentradas en los papeles bancarios, que venían de registrar fuertes alzas en días previos, como Macro (-2,8%), BBVA-Francés (-2,4%) y Grupo Galicia (-1,4%). Entre los bonos hubo rebotes para los emitidos en pesos con CER y alzas para los dolarizados, como el Bonar X ( 0,8%), el Discount largo bonaerense ( 1,4%) y el Boden 15 ( 1,3%), entre otros..

