El dólar prolongó sus ganancias frente al euro después de que la inesperada caída de las ventas minoristas en Alemania se uniera al descenso de los precios del petróleo como factor favorable a la apuesta de los inversores por el billete verde. Cierto sentimiento de prudencia también inundó los mercados a la espera de conocer los resultados de las elecciones presidenciales norteamericanas. Tras la recuperación experimentada ayer por el dólar, que se apoyó en los notables retrocesos del petróleo en vísperas de la cita electoral en EE UU, el euro inició un intento de recuperación a la apertura de los principales mercados europeos. Sin embargo, el recorrido alcista de la moneda única se vio frustrado por la publicación de las cifras de ventas minoristas en Alemania, que decepcionaron a los inversores.
El descenso del 0,4% reflejado por este indicador se sumó a las cifras que se conocieron ayer referentes a la actividad manufacturera de la zona euro, que mostraron la menor tasa de crecimiento de los últimos diez años. Nuevos síntomas de debilidad en la recuperación de las principales economías europeas repercutieron de forma negativa en el euro, que vio frustrada de esta forma su intentona alcista frente al dólar.
No obstante, los avances del dólar se vieron reducidos a un moderado 0,5%, hasta las 1,2690 unidades, ante la prudencia de los inversores a causa de las elecciones presidenciales de EE UU, que se celebran hoy. Los expertos coinciden en señalar que lo peor para el billete verde sería la repetición del episodio acontecido hace cuatro años, cuando fueron los tribunales de Justicia los encargados de dar el resultado final de las elecciones, ante las numerosas dudas que generó el recuento en varios de los estados. Por lo demás, los analistas descartan que la victoria de uno u otro candidato vaya a afectar de forma significativa a la cotización de la divisa.
Mientras, el yen continuó con su tendencia alcista, tanto frente al dólar como frente al euro. La divisa nipona se benefició de la caída de los precios del petróleo, así como de las expectativas de mejora económica en Japón, que podría volver a registrar incrementos de precios, después de un largo castigo de la deflación.