La calificadora de riesgo Standard & Poors rebajó la nota soberana de crédito de Brasil desde BBB hasta BBB-, el último escalón dentro de la codiciada categoría de grado de inversión, informó ayer la propia agencia a través de un comunicado. La noticia significa un nuevo revés para la presidenta Dilma Rousseff quien, en un esfuerzo por reactivar el alicaído nivel de actividad de la economía brasileña, descuidó el frente fiscal.
La rebaja refleja la combinación de deterioro fiscal, la posibilidad de que la política fiscal se mantenga débil en medio del crecimiento moderado de los próximos años, una capacidad limitada para ajustar esa política antes de las elecciones presidenciales de octubre próximo y el debilitamiento de las cuentas externas de Brasil, explicó la agencia.
Además de reducir la nota para la deuda externa de Brasil de largo plazo hasta el BBB-, Standard & Poors rebajó la calificación de la deuda brasileña a largo plazo en moneda local desde A- hasta BBB .
La calificadora informó que la perspectiva de esas nuevas notas es estable, por lo que no se prevé una nueva modificación a corto plazo.
Esta misma agencia fue precisamente la primera que colocó a Brasil en el selecto grupo de grado de inversión (BBB-), en abril de 2008, y llegó a elevar su calificación hasta BBB en noviembre de 2011.

