Por María Elena Candia - El litigio que la Argentina mantiene con los
holdouts ante la Corte Suprema de Estados Unidos está cada vez más próximo a su
definición, aunque especialistas sostienen que ya está en camino un principio de
negociación entre las partes, lo que podría evitar un nuevo default de la deuda
argentina.
Este escenario también es avalado por el mercado, ya que los
bonos en default están alcanzando sus precios máximos. Así lo sostuvo Federico
Tomasevich, presidente de Puente, en una conferencia de prensa, al remarcar que
los activos alcanzaron los u$s 55 mientras que en los peores momentos llegaron a
valer u$s 25. Los untendered están en los precios máximos porque de fondo los
acreedores están entendiendo que van a tener que sentarse a negociar y que si la
negociación no es razonable, no van a lograr nada. Si esto sucediera, no sería
razonable que los precios estén en sus máximos, explicó Tomasevich, para quien
es posible que un eventual acuerdo entre las partes se concrete a fines de este
año o a principios de 2015.
El banco de inversión presentó este lunes ante el
máximo tribunal un escrito en favor de la Argentina bajo la figura de los amicus
curiae, al igual que Brasil, México, Francia y el premio Nobel Joseph Stiglitz.
En vez de señalar que el fallo tendría consecuencias adversas para la
capacidad de un país de encarar reestructuraciones de deuda ordenadas y
negociadas como medio de evitar un impago, el escrito de Puente se basa en un
tema de fondo legal procesal.
Se invita al tribunal supremo a referir el
tema del pari passu a la Corte Suprema del estado de Nueva York, que es el
tribunal natural para expedirse sobre un asunto de naturaleza netamente
contractual y hacerse responsable de las consecuencias que este fallo pudiera
tener sobre el uso del derecho del estado de Nueva York en todas las emisiones
soberanas de todo el mundo, argumentó Marco Schnabel, socio del estudio
Skkaden, que estuvo a cargo de la presentación legal de Puente.
La firma ya
había presentado en diciembre de 2012 un amicus curiae ante la Corte de
Apelaciones, contra la decisión emitida por el juez Griesa que ordenaba a la
Argentina pagar u$s 1300 millones a los holdouts. A diferencia del primer
amicus, queremos cambiar el eje de la discusión legal para generar un fallo no
favorable a los holdouts y así lograr que sean más permeables a una negociación
que sea aceptable para la Argentina. Si nosotros con esta línea argumental
logramos que se caiga el pari passu, estamos convencidos de que no va a haber
una contienda legal si no que va a haber un camino de negociación. Y ese camino
ya está iniciado, lo que queremos es ayudar a que se acelere y a que se anule
una posible via judicial, explicó Tomasevich.
Según Schnabel, los holdouts
tendrán un mes para responder a los amicus en favor de la Argentina, aunque
pueden solicitar una extensión de 30 días. Luego, la Corte decidirá si tomará el
caso, lo rechazará o si llamará al Solicitor General. Esto podría conocerse
entre junio y octubre de este año.