El dólar perdió terreno frente a las principales divisas internacionales después de que las elecciones presidenciales en EE UU arrojaran una victoria de Bush. Los expertos apuestan por que uno de los principales cometidos del nuevo presidente será tratar de recortar los elevados déficit comercial y presupuestario, lo que podría influir negativamente en el cambio del billete verde. El billete verde inició con leves alzas la sesión en los principales mercados europeos e incluso llegó a situarse por debajo de 1,27 unidades por euro. Sin embargo, a medida que llegaban desde EE UU los resultados de las elecciones presidenciales, el dólar perdía terreno ya que las cifras parecían confirmar que George W. Bus seguirá al frente a la Casa Blanca durante los próximos cuatro años.
Los expertos coinciden en señalar que <>la Administración Bush se marcará como objetivo el recorte de los déficit comercial y presupuestario, lo que tendría un impacto negativo para el billete verde.
Con este escenario, el euro fue ganando terreno de forma sostenida hasta llegar a tocar la cota de 1,28 dólares, en la que no se mantuvo durante mucho tiempo. Cerca del cierre de la sesión en las principales plazas del Viejo Continente, el euro se situó en el entorno de 1,2785 dólares. La tendencia bajista que el dólar describió antes de las elecciones se mantendrá después de los comicios si finalmente se confirma la victoria de Bush, sinónimo de un dólar débil, pese a las primeras intenciones del secretario de Estado del Tesoro, John Snow. Las circunstancias económicas han obligado al abandono de una política de dólar fuerte, que se mantendrá si el poder sigue en manos de los republicanos, como así parece.
Otro de los beneficiados de la situación fue el yen, aunque el terreno que ganó durante la sesión asiática lo perdió en las horas posteriores, en medio de los rumores que señalaban la posibilidad de que el Banco de Japón intervenga esta noche para evitar que el yen se vaya por debajo de la referencia de 106 unidades por dólar.
Las dudas en el mercado están instaladas sobre hasta qué punto será capaz de aguantar la autoridad monetaria nipona, aunque después de la mejora macroeconómica constatada en los últimos datos e incluso la posibilidad de que deflación desaparezca del escenario, algunos apostaron por que el Gobierno nipón sería más permisivo con la revalorización de la divisa.
En el comportamiento del dólar también influyó el comportamiento de los precios del petróleo, que recibieron el aparente triunfo de Bush con alzas superiores al 2%, lo que también frenó al yen.