Más que ajuste, arreglar el desajuste. El paso dado por el Gobierno al recortar una parte de los subsidios y anunciar un crecimiento del PBI en 2013 más bajo, bien podría significar para las cuentas públicas apenas un tibio intento por desacelerar el crecimiento del gasto público, y la pérdida de reservas, ambos epicentros del argumento con el que el Gobierno seduce al Banco Central para que lo ayude a financiar el dinero que no tiene vía emisión. En cambio, para buena parte de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia, será un incremento del desembolso que deberán hacer para pagar sus servicios de hasta 400%. Este desembolso ‘extra’ tendrá un efecto de detracción del consumo: habrá menos dinero disponible en los bolsillos de la gente. La magnitud del incremento habla de un desequilibrio pacientemente acunado; el anuncio, de un paso necesario para “arreglar” el frente externo y frenar la salida de dólares. Pero también de una medida necesaria para que la devaluación no vuelva más caro el peso de la factura que debe pagar el Gobierno por el gas importado. En esta línea, otra factura igual de onerosa es la del Cupón PBI. Para sorpresa de algunos –pero intuición de varios más– el Gobierno dio a conocer un 3% de crecimiento para 2013. A pesar del olorcito a default que algunos se empeñaban en esparcir por las redes sociales, lo cierto es que cualquiera que tenía cupones ayer en la mano especulaba con que el Gobierno iba a seguir siendo muy impreciso en las estadísticas de crecimiento e incluso, empujándolas hacia arriba. La sorpresa fue que el dato se ubicó por debajo de lo previamente anunciado: junto al nuevo IPC-nu, el número del PBI vuelve a tomar una dimensión real. De todas formas la credibilidad es una piedra dura de trabajar: a eso no ayuda que –exceptuando a Kicillof– sean los mismos funcionarios en el Indec los que en los últimos años señalaban que la Argentina había crecido el doble y había tenido la mitad de inflación de la que arrojan, ahora, los nuevos cálculos del organismo que siguen siendo presentados por la misma gente. |