Por Mariano Obarrio - La presidenta Cristina Kirchner organizó ayer en la residencia de Olivos la sexta cadena nacional del año para ponerse al frente del ajuste fiscal que sus ministros anunciaron horas antes con un fuerte recorte de los subsidios a los servicios de agua y gas: afirmó que esa quita "es distributiva" y "no tiene nada que ver con un tarifazo" , y les reclamó a los industriales que, a cambio de eximirlos de ese ajuste, la "ayuden a cuidar el modelo" y no aumenten los precios. Por si quedaban dudas, les advirtió que les hará "un seguimiento para ver cómo se comportan". El ministro de Economía, Axel Kicillof , había anticipado por la mañana que los empresarios que suban sus precios serán castigados con la quita de los subsidios. La primera mandataria decidió así exponer su figura ante las críticas por el ajuste, que provienen de sectores opositores y sindicales. Pero al mismo tiempo les exigió esfuerzos a los empresarios: los industriales son los grandes ganadores del modelo y les llegó la hora de poner el hombro, según su visión. "La industria argentina a la que tanto hemos ayudado, que nos ayuden a cuidar este modelo, este proyecto, este país, que es el país de ellos también" , dijo la Presidenta. "Me siento la madre del país y de los 40 millones de argentinos", señaló Cristina Kirchner, rodeada de casi todos sus ministros y del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, en el quincho de la quinta presidencial. Desde allí anunció también nuevos subsidios y créditos para pymes y parques industriales e inauguró por videoconferencia una planta de colada continua de la siderúrgica Ternium Siderar (del grupo Techint), en San Nicolás. |