Brasil es el principal mercado automotriz de América del Sur. Por lo tanto, es verdadero que si estornuda nuestro vecino, el sector automotor argentino se contagia de pulmonía. El problema es que ya la industria local ya está en la sala de espera. Por lo menos así surge de una nota publicada por el diario brasileño Valor, en la cual se asegura que las automotrices brasileñas están reduciendo el ritmo de producción para adecuar sus volúmenes al nuevo escenario de caída de las exportaciones a Argentina y acomodamiento del consumo doméstico. Desde el mes pasado, al menos cuatro automotrices (Volkswagen, Renault, Honda y PeugeotCitroen), y tres fabricantes de camiones del cinturón fabril de San Pablo (Mercedes-Benz, Scania y Ford) están apretando el freno en las líneas de montaje. explica la publicación. Según los números publicados por Anfavea, la entidad que nuclea a las automotrices instaladas en Brasil, la producción automotriz cayó 2,7% en el primer bimestre del año.
El gran problema que tienen algunas plantas argentinas es que los que mandan están en Brasil, por lo que si ellos empiezan a reducir significa que van a comprar cada vez menos a la Argentina ya que la prioridad va a ser, primero, vender sus productos y luego los de los demás, explicó un hombre fuerte de la industria automotriz.

