El camino hacia los esperados "agrodólares", la liquidación de la cosecha gruesa con la que el Gobierno pretende desde hace tiempo revertir una racha bajista de ocho meses seguidos sobre sus reservas no estuvo exenta de algunos golpes y turbulencias que terminaron por hundir el stock del Central, por primera vez en siete años, por debajo de los u$s 27.000 millones. El organismo trastabilló en marzo con crecientes pagos de deuda y energía que superaron los montos comprados en el mercado cambiario y que recortaron su stock de dólares en unos u$s 600 millones, hasta dejarlo en los u$s 26.939 millones, según datos oficiales definitivos (si bien el provisorio, difundido ayer, fue informado en los u$s 27.063 millones).
La caída triplicó la que se había registrado en febrero, por u$s 200 millones, cuando los bancos debieron salir a desarmar buena parte de sus activos en dólares por una normativa. Lo llamativo está en que este recorte se haya dado en un mes en el que el Central logró comprar u$s 574 millones en el mercado cambiario, una muestra de que este ritmo de intervenciones no es suficiente frente a las necesidades que diariamente tiene el Gobierno por las importaciones de energía y los pagos de capital e intereses de deuda.
Abril es desde hace tiempo el refugio en el que espera guarecerse Juan Carlos Fábrega para consolidar la aparente paz cambiaria que logró a fin de enero. En el sistema financiero estiman que entre el 10 y el 15 de este mes debería empezar a percibirse el aluvión de divisas de los exportadores sojeros que darán estabilidad a las reservas hasta que empiece el Mundial. Pero temen que, como en otros años, pueda ser menos sustancioso que lo que se preveía: en primer lugar, porque el tipo de cambio a $ 8 puede no convencer del todo a quienes deben decidir liquidar los dólares en el mercado cambiario; en segundo lugar, que se sufra el efecto de haber adelantado, mediante la entrega de Letras en pesos a las cerealeras, muchas de las exportaciones que se concretarán en este período; y en tercer lugar, por los intereses de deuda que debe pagar el Central en abril: unos u$s 200 millones del Boden 2015, el próximo jueves, y otros tantos del Bonar X, el 17 de este mes. Con todo, en estos días también ingresarán los u$s 1.000 millones de la emisión de deuda que realizará YPF en los mercados internacionales.
Uno de los factores que conspiró contra el nivel de reservas que pretendía mantener el Central es la compra de dólares de ahorristas que permitió realizar la AFIP durante este mes. Según datos oficiales, el monto adquirido ascendió a los u$s 147,8 millones y la compra per cápita creció de u$s 550 a u$s 630 entre febrero y marzo, pero se redujo un 25% la cantidad de ahorristas. |