Por Javier Blanco - Tras algunas jornadas de ostracismo, los bonos en pesos indexados están volviendo a captar la atención de los inversores, ante los trascendidos que indican que la inflación de marzo se resiste a bajar del piso de 3% y el empujón extra que significaría para ese indicador el verdadero tarifazo en gas y agua que deriva de un retiro parcial de los subsidios. Ayer, este tipo de activos registraron avances de 0,2 a 0,8% por segunda rueda consecutiva, en una jornada volátil para los bonos en dólares y los cupones del PBI, que finalizarían con retrocesos generalizados. Los primeros resultaron afectados por la presentación de los procuradores generales de 21 estados de Estados Unidos, que pidieron a la Corte que condene a la Argentina en su puja contra los denominados fondos buitre. Por esa misma razón, las acciones argentinas en Nueva York registraron bajas promedio de 2%, pese a que muchas de ellas lograron moverse aquí al alza. Los que vieron limitado su rebote fueron los cupones, luego de que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, defendiera ayer en el Congreso los cambios realizados en el cálculo del PBI, lo que tiende a confirmar que la decisión oficial es evitar el pago de un nuevo servicio. Empero, hay quienes advierten sobre el riesgo de nuevos juicios ante una actitud de este tipo, en especial, en la medida en que no se divulgue una serie estadística que explique acabadamente el derrumbe en la medición. La que se mantuvo al margen de los vaivenes fue la Bolsa porteña, lo que le permitió al índice Merval ganar 0,9% y marcar un nuevo récord nominal, cercano a los 6500 puntos. Lo logró subida a la extraordinaria fortaleza que muestran los papeles de bancos y eléctricas ( 3% y 2% promedio, respectivamente).ß. |