El alza en las tasas de interés que llegó después de la fuerte devaluación de enero y las caídas tanto del salario real como de las jubilaciones configuraron un combo letal para el consumo. Algunos informes de consultoras sostienen que durante 2014 podría retroceder hasta 3% de acuerdo con las estimaciones.
El consumo comienza a sentir el rigor de la restricción externa y fiscal en la que está operando la economía. Un nuevo escalón inflacionario, suba brusca de las tasas de interés, incertidumbre y un mercado laboral cada vez menos dinámico están matando a la gallina de los huevos de oro, sostuvieron en la consultora Analytica. Señalaron que este factor fue el sostén principal de la actividad en los últimos años podría registrar la peor caída desde 2002. Pero el universo del consumo ya muestra caídas: por ejemplo, en febrero, se evidencia una nueva caída del 0,2% en las ventas de los supermercados a nivel nacional, si bien manifiesta algunos contrastes según las regiones. Mientras los consumidores de la Capital Federal y Gran Buenos Aires impulsaron las ventas un 2,6% en ese período, los del interior del país compraron un 2,1% menos.

