| Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- Comienza esta semana la habitual reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la que la Argentina llega con novedades que la apartan de su habitual perfil de "rebelde" , para acercarlo más a la ortodoxia. Ese nuevo perfil abre expectativas de que el encuentro sea escenario de nuevos avances en el proceso de "entendimiento" iniciado hace dos años, cuando el Gobierno aceptó "errores" en sus estadísticas oficiales , aunque para eso tuvo que pagar el precio de una inédita "tarjeta roja" del organismo que, por cierto, aún está vigente. Se espera para las próximas horas la confirmación de la delegación oficial. Será la primera reunión plenaria bajo la gestión de Axel Kicillof como ministro de Economía, función a la que accedió hace cinco meses, en noviembre pasado. "Hay enorme expectativa por conocer a Kicillof y también al presidente del Banco Central", recogió LA NACION en esta ciudad. La referencia apunta también a Juan Carlos Fábrega, a quien se reconoce como artífice de la relativa estabilización del mercado cambiario tras las enormes presiones que signaron el comienzo de año. De modo oficial, lo último que ha dicho el FMI sobre la Argentina fue que "tomaba nota" de la existencia del nuevo índice de precios al consumidor y del de crecimiento económico. También, que el país había entrado ya en el reducido territorio de los que llevan una "demora excesiva" en la verificación de sus cuentas oficiales, proceso al que se denomina "artículo IV" y al que está obligado, como todo socio de la entidad. No son pocos los que creen que esta reunión podría ser escenario para dar nuevas señales de "entendimiento" con el FMI, lo que podría incluir esa verificación que el país resiste desde 2007, en coincidencia con la más evidente manipulación de la estadística oficial de inflación. "La última consulta de la Argentina tuvo lugar hace 76 meses", recordó el FMI días atrás. La resistencia del Gobierno coloca al país junto con Ecuador y Venezuela, dentro de la región, y a la par de Somalia, Madagascar, Eritrea, Siria y Egipto. El artículo IV se considera indispensable no sólo para dar confianza a inversores, sino, en el caso de nuestro país, como una herramienta conveniente de cara a la anunciada negociación con el Club de París. Paralelamente a la agenda que se mantenga aquí con las autoridades y funcionarios del Fondo, este tipo de asambleas suele ser escenario para verificar los otros frentes internacionales a los que está expuesta la economía argentina. Entre ellos, la negociación de aquella deuda, así como las dificultades para acceder a nuevos préstamos del Banco Mundial (BM). "No hace falta siquiera establecer encuentros muy formales. Porque uno ya sabe que, a lo largo de la asamblea, habrá ocasión de conversar con los responsables de algunos de esos frentes", dijo a LA NACION una fuente familiarizada con esas tratativas.. |