Por: Pablo Wende
La caída del precio de la divisa continúa en todos los frentes, aunque los motivos no son similares en todos los casos. Ayer el "blue" cedió algunos centavos y finalizó a $ 10,60. Pero fue aún más notoria la disminución del denominado "contado con liquidación". El dólar implícito, cuando se compara el precio de activos locales en pesos versus el mismo papel en el exterior en dólares, cayó bien por debajo de los $ 10, más precisamente a $ 9,67. La brecha con el oficial se redujo al 21%.
La escasa fuerza del dólar se nota prácticamente desde el arranque de febrero, pero se profundizó en los últimos días. Son pocos los interesados en comprar divisas por distintos motivos. El más relevante es que no alcanzan los pesos para hacer frente a los gastos corrientes y las deudas, por lo cual no hay resto para adquirir billetes en una cueva.
Eso queda bien demostrado con el "dólar ahorro", es decir, los billetes que pone a disposición el Banco Central al público al tipo de cambio oficial más un 20%. En los primeros días del mes, la demanda es relativamente alta, pero luego cede y cae a niveles mínimos a partir del 10 de cada mes. Esa curva marca claramente que a medida que van pasando los días, tras el pago de sueldos es poco el resto que hay para ahorrar, en este caso en dólares.
En el arranque de abril se produjo el mismo fenómeno. El público opta por utilizar un porcentaje del salario (no puede ser más del 20%) para comprar el "dólar ahorro", lo que le quita demanda a la actividad de las cuevas. La consecuencia es que la típica suba estacional del dólar se dio vuelta y ahora en el arranque del mes la tendencia es bajista, tal como quedó demostrado ayer.
Pero resulta aún más notable la caída que se da en el valor del dólar que está implícito en la operatoria de "contado con liquidación". Esta operatoria surge de comprar un activo en pesos en el mercado local y luego transferirlo al exterior para finalizar con divisas en Nueva York. A los valores actuales, la cotización promedio arrojaba niveles de $ 9,67. Hace mucho que no se notaba tanta distancia entre el "blue" y el precio del dólar implícito en el "contado con liqui".
¿Qué impacto tiene esto para un inversor común? Saliendo de la operatoria sofisticada de transferir activos a través del mercado bursátil al exterior (algo que tampoco es sencillo por las regulaciones oficiales), esta situación puede ser aprovechada por inversores tradicionales. Sucede que para que se produzca la caída del "contado con liqui" caen los precios de los activos en pesos que cotizan en el mercado local.
Sucedió ayer con los títulos públicos dolarizados, que registraron caídas del 2% en promedio. El Boden 2015, por ejemplo, había cerrado el viernes a $ 953 por cada lámina de 100 dólares y ayer terminó a $ 933. Por lo tanto, se abarató significativamente el precio de comprar un bono que paga el 100% del capital dentro de un año y medio en dólares, además de tres cuotas adicionales de interés al 7% anual, siempre en divisas. Considerando que comprar divisas en el mercado informal cuesta $ 10,65, se trata de una interesante oportunidad que brinda el mercado local. Algo parecido, aunque en forma menos marcada, sucedió con el Bonar X: de los $ 923 pasó a $ 915.
¿Cuál es la explicación para que se dé semejante caída en medio de la euforia que rodea a los activos argentinos? La explicación que más suena por estas horas es que se trata, en realidad, de la necesidad de muchos inversores de salir a cubrir los préstamos que tomaron contra garantía de los cupones PBI. Sucede que muchos se ven obligados a reponer garantías contra esos préstamos (denominados cauciones bursátiles), lo cual impacta en los valores de los bonos dolarizados, exagerándose la baja.
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