Si bien Axel Kicillof afirmó el domingo que el pago del cupón del PBI "se definirá en el mes de septiembre, cuando se publique el dato definitivo del crecimiento", el mercado esta vez no mordió el anzuelo y continuó desarmando posiciones en estos derivados. Vale aclarar que el jueves pasado el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, negó la posibilidad de pago a los cupones al señalar que el nuevo cálculo del producto es el correcto.
A pesar de registrar negocios escasos, el desplome del cupón nominado en pesos no parece tener freno. Perdió un 16,22 por ciento y ya acumula una merma del 58,04 por ciento en 2014. Lo siguieron el emitido en dólares bajo legislación local, con un deterioro del 4,49 por ciento, y el que se encuentra sujeto a la ley neoyorquina, con otro 2,25 por ciento. Por su parte, el instrumento en euros cotizó un 2,22 por ciento abajo.
La renta fija en dólares empieza a registrar un ligero ajuste, de la mano de la fuerte caída del contado con liquidación. Este tipo de cambio bursátil, que se utiliza para fugar divisas del país, se ha derrumbado un 23,5 por ciento desde principios de febrero. Así, el Boden 2015 sufrió un retroceso del 2,09 por ciento, mientras que su hermano mayor, el Bonar X, acusó un deterioro del 0,86 por ciento. La tendencia se mantuvo en los papeles que cotizan en Wall Street. Los bonos del canje de deuda rompieron una seguidilla de buenos resultados, con pérdidas del 1,19 por ciento para el Par y del 0,86 por ciento para el Discount.
Por el lado de los títulos que indexan por el CER, se percibió un importante salto en los negocios de algunas emisiones. Sucede que los precios venían atrasados y esto fue aprovechado por inversores, en la antesala de la publicación del IPC de marzo, que según fuentes en el Palacio de Hacienda se ubicaría en torno al 3 por ciento. Entre los rendimientos más destacados estuvieron el Par ( 5,09%), el Bocon Pr 12 ( 0,73%) y el Bogar 2018 ( 0,45%).
En los mercados internacionales, el persistente descenso del sector tecnológico volvió a ser el protagonista, a la espera de que la fabricante de aluminio Alcoa arranque con la temporada de resultados relativos al primer trimestre del año. El selectivo S&P 500 bajó un 1,07 por ciento hasta las 1.845,04 unidades. Sin embargo, el malhumor inversor no se trasladó a los ADR argentinos. El embate fue liderado por las compañías Cresud ( 10,66%), IRSA ( 7,48%) y Alto Palermo ( 5,78%), del empresario Eduardo Elsztain. También acompañaron Edenor ( 7,44%), el Grupo Galicia ( 3,77%) y el Banco Macro ( 3,33%).
En tanto, la Bolsa de Buenos Aires terminó con un progreso del 0,89 por ciento, a 6.444,3 unidades, en un marco de negocios acotados ($ 84,7 millones) como consecuencia de la poca participación de inversores institucionales. Sobresalieron las mejoras de Petrobras Brasil ( 5,92%), Edenor ( 4,97%) y Aluar ( 3,61%), mientras que las bajas fueron encabezadas por Petrobras Argentina (-1,83%), Telecom (-1,43%) y Siderar (-1,41%).
En el mercado de cambios, el dólar cerró estable, a $ 8,005, por quinta jornada consecutiva. La mesa de dinero del Banco Central mantuvo la "pax cambiaria" inyectando liquidez al inicio de las operaciones, pasando luego a la recompra de posiciones cuando los exportadores cerealeros decidieron liquidar sus partidas. Finalizó con un saldo comprador de unos 40 millones de dólares en el mercado mayorista y sumó otros 10 millones de dólares en el sistema electrónico de pagos.
Además, el billete paralelo se negoció con una baja de diez centavos, a $ 10,60, debido a la menor demanda que poseen las cuevas porteñas, teniendo en cuenta que la AFIP renueva las autorizaciones para obtener divisas mediante el denominado dólar "ahorro". De este modo, la brecha entre el "blue" y el tipo de cambio oficial bajó al 33 por ciento. |