Los principales mercados financieros argentinos mostraban ayer negocios reducidos por una menor participación de inversores institucionales. Si bien hoy abren sus persianas los bancos y la Bolsa de Buenos Aires, el paro organizado por la CGT Azopardo aplacó las operaciones. "El mercado está planchado en general, no hay grandes negocios, ni tampoco ganas de operar", dijo un operador.
La renta fija no se alejó de la tendencia de las últimas ruedas. Los bonos en dólares no logran despertar interés aunque empiezan a registrar subas de medio punto porcentual. "La influencia del descenso del tipo de cambio implícito, a raíz de las mayores liquidaciones de exportaciones, se está haciendo sentir en las cotizaciones en pesos de los activos domésticos, aunque ello no modifica sus atractivas valuaciones intrínsecas", dijo Gustavo Ber economista de Estudio Ber. Agregó que "los operadores deberán seguir atentos a los datos macro de Estados Unidos".
Por ejemplo, el Boden 2015 posee un rendimiento del 9,5 por ciento anual en dólares, cuando hace apenas una semana ofrecía un retorno del 8,5 por ciento. Para el Bonar X, la renta es ahora del 11 por ciento, casi idéntica a la del Global 2017, con igual vencimiento, pero bajo legislación extranjera. Por lo tanto, emerge una oportunidad de compra. Muchos analistas prevén que los bonos en dólares recuperen posiciones cuando el contado con liquidación encuentre un piso y se detenga la sangría que ocasionó el alto apalancamiento de los cupones.
Por segunda jornada consecutiva, los derivados atados a la evolución de la economía nacional registraron un ligero salto, luego del fuerte desplome en la rueda del lunes. Aunque la base de negocios sigue siendo pobre, a dos horas del cierre el cupón en pesos ganaba un 4 por ciento, mientras que los nominados en moneda extranjera trepaban hasta un 2 por ciento. El crecimiento del 4,3 por ciento que reportó el Fondo Monetario Internacional para el país no parece haber afectado las operaciones.
El tímido repunte que venían experimentando los bonos indexados se detuvo en la jornada de ayer. Las mediciones privadas de inflación ubican el IPC marzo alrededor del 3 por ciento, lo que podría ser un aliciente para que estos papeles vuelvan a los primeros planos. Sin embargo, ayer un muy demandado Discount perdía medio punto, al igual que el Par y el Bocon Pr 13. En tanto, el Bocon Pr 12 y el Bogar 2018 amasaban mínimas ventajas.
Del lado de las acciones, el panorama fue menos alentador. El panel líder de la Buenos Aires caía un 0,82 por ciento a 6.434,02 unidades, arrastrado por una toma de utilidades en el sector financiero. El Galicia y el Macro lideraban los descensos, con pérdidas cercanas a los dos puntos porcentuales, al tiempo que el Francés operaba sin variaciones. Lo mejor llegó desde el lado de Edenor, que registraba un impulso del 2 por ciento, siempre ante la esperanza de que los profundos ajustes a las tarifas de gas y agua, se transfieran a las facturas eléctricas.
En Wall Street, la fiesta de la distribuidora no parece tener freno. Ganaba el 6,50 por ciento, a u$s 8,63, convalidando una extraordinaria mejora del 70 por ciento en poco más de tres meses. No obstante, esta vez las entidades financieras no se pudieron sumar al tren, con mermas en torno al 2 por ciento.
Por su parte, el dólar en el mercado mayorista operó sin variaciones, a $ 8,005, por séptima sesión consecutiva. En cambio, a minutos del cierre, las divisas bursátiles se negociaban a la baja, con el "contado con liqui" en $ 9,52 y el denominado dólar "Bolsa" en $ 9,82. El deterioro del tipo de cambio implícito impactó nuevamente sobre el billete paralelo, que perdía seis centavos a $ 10,18 para la parte compradora y $ 10,28 para la vendedora. |